Banamex considera que la inflación general repuntaría hacia 4.0% para cierre de año por la posible aceleración de los precios de mercancías.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación general se ubicó en 3.51% anual durante julio, marcando su nivel más bajo desde diciembre de 2020 y acumulando tres meses consecutivos de desaceleración.
La baja se produjo pese a que el componente de mercancías aumentó por octavo mes consecutivo hasta alcanzar 4.02% anual, superando el umbral del 4.0% por primera vez desde febrero pasado.
En una nota oportunidad, analistas de Estudios Económicos Banamex subrayaron que, en el primer semestre del año, la inflación anual de mercancías repuntó rápidamente desde los niveles muy bajos del año anterior, y anticipan que este componente seguirá al alza, si bien a un menor ritmo, considerando la apreciación del tipo de cambio, la moderación en la inflación de precios al productor y la debilidad del crecimiento económico.
Respecto a los servicios, que en julio mostraron una inflación de 4.44% anual, su nivel más bajo desde marzo, prevén que la disminución de las presiones sobre este componente se consolidará en los próximos meses, toda vez que las condiciones en el mercado laboral parecen relajarse de manera más significativa (especialmente en términos de generación de empleos e incrementos salariales).
Cabe mencionar que, en julio, el índice subyacente, que excluye bienes y servicios con precios volátiles y refleja mejor la tendencia inflacionaria de largo plazo, se ubicó en 4.23% anual.
En tanto, el rubro no subyacente avanzó 1.14% anual, su menor registro desde octubre de 2023.
“En el caso de la inflación no subyacente, estimamos que seguirá una tendencia de incremento gradual de los precios agropecuarios, mientras que los de energéticos se mantendrían relativamente estables, en particular los de la gasolina debido al acuerdo de un precio máximo para la de bajo octanaje.
“No obstante, una base de comparación menos favorable para agosto-diciembre respecto de la observada en julio haría que la inflación no subyacente anual aumente, más que compensando la disminución de la inflación subyacente”, mencionaron.
Ante el panorama descrito, los economistas estiman la inflación general y subyacente al cierre de 2025 en 4.0% y 3.9%, respectivamente, y para 2026 proyectamos que se ubiquen en 3.9% y 3.8%, mismo orden.
Entre los riesgos al alza, consideran una aceleración mayor que la estimada de la inflación de mercancías y una desaceleración más lenta que lo proyectado de la inflación de los servicios, así como efectos de condiciones climatológicas y sanitarias desfavorables sobre precios agropecuarios.
Como riesgos a la baja prevén posibles efectos mayores a los estimados de la desaceleración económica sobre los precios.
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