Banamex prevé que la inflación general repuntará hacia el cierre de año y se ubicará en un nivel de 4.0% anual, pese a que en la primera quincena de octubre se observó una desaceleración importante.

Hoy, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que en la primera quincena de octubre el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.28% respecto a la quincena anterior, con lo que la inflación general anual se ubicó en 3.63 por ciento.

Lo anterior, luego de que el índice de precios no subyacente creció 0.64% a tasa quincenal, ubicándose en 1.58% anual.

En tanto, el índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles o que no responden a condiciones de mercado, incrementó 0.18% a tasa quincenal, colocándose en 4.24% anual.

A su interior, la inflación de mercancías se ubicó en 0.09% quincenal, bastante por debajo de su promedio histórico para esta quincena (0.21%), mientras que la de servicios de 0.26% fue mayor a dicho umbral (0.18%). En su comparación anual, disminuyó en 4.06% (desde 4.19% la quincena anterior), por una menor inflación en tanto en las alimenticias como en las no alimenticias.

Por su parte, la de servicios subió a 4.42% por el ligero aumento en servicios que excluyen vivienda y educación.

En una nota oportuna, Banamex resaltó que, a lo largo de 2025, la inflación anual de mercancías ha mostrado, en general, una tendencia gradual al alza desde los niveles muy bajos del año anterior.

Por lo anterior, anticipa que este componente retomará una tendencia al alza para ir convergiendo a su promedio histórico, “si bien a un ritmo lento considerando la apreciación del tipo de cambio, la disminución de la inflación de precios al productor y la debilidad del crecimiento económico”.

La sorpresa a la baja de la primera quincena de octubre, apunta en esa dirección”, apuntó.

Respecto a la inflación anual de servicios, la institución financiera retomó que comenzó a ceder en meses recientes, “si bien lentamente, y aún se encuentra alejada de su promedio histórico”.

Estimamos que la disminución de las presiones sobre este componente se consolidará en las próximas quincenas, toda vez que las condiciones en el mercado laboral parecen relajarse de manera más significativa (especialmente en términos de generación de empleos e incrementos salariales)”, mencionó.

Ante el panorama descrito, prevé que la inflación general y subyacente al cierre de 2025 se coloquen en 4.0% y 4.2%, respectivamente.

Para 2026 anticipan una inflación anual ligeramente mayor, sobre todo en los primeros meses, por los efectos de los impuestos propuestos en el Paquete Económico 2026, y para cierre de año proyectan la general en 4.3% y la subyacente en 4.2%.

Entre los riesgos al alza destacaron una aceleración mayor a la estimada de la inflación de mercancías, que podría responder a efectos mayores de los incrementos en impuestos, y una desaceleración más lenta que lo proyectado de la inflación de los servicios, así como efectos de condiciones climatológicas y sanitarias desfavorables sobre precios agropecuarios.

Como riesgos a la baja consideran efectos mayores a los estimados de la desaceleración económica sobre los precios y que la inflación de los productos agrícolas regrese a su media más lentamente ante una temporada de lluvias en general favorable.

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