“Hacia delante continuamos esperando que la inflación continúe mostrando una tendencia a la baja para finalmente cerrar el 2018 en 4.3%”, dice un análisis de Banorte, cuya área dirige Delia Paredes, Directora Ejecutiva de Análisis Económico del banco.Hoy el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que en la primera quincena de mayo el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), cuya variación mide la inflación, descendió 0.29% por ciento, resultado de un aumento en el componente subyacente de 0.13% y una caída en el componente no subyacente de 1.51%, medidos de forma quincenal. Lee también: Acelera inflación durante primera quincena de mayo
“El descenso de la inflación durante la primera quincena de mayo se explicó principalmente por la entrada en vigor del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en algunas ciudades del norte del país. Además, se presentó un retroceso en los precios de algunas frutas y verduras, en el huevo, camarón, tarifas de hoteles. Por el contrario, los precios del gas LP, algunas frutas y verduras, el transporte público, entre otros productos, presionaron al alza la inflación”, explicó Monex en una nota de análisis.Por su parte, Joan Enric Domene, analista económico de Invex coincidió en que la inflación mantiene una tendencia a la baja, aunque advierte que persisten presiones sobre los precios de gasolina y gas que podrían acentuarse ante la debilidad del peso y el aumento de los referenciales internacionales.
“Esperamos que la inflación se desacelere a una tasa de 4.3% al cierre del año y que la inflación subyacente se mantenga dentro del rango objetivo (3.0%;+/-1.0%) con un nivel de 3.60%”, señala Domene.Sin embargo, el especialista de Invex previene que la volatilidad del componente de frutas y verduras, así como las presiones que persisten sobre las gasolinas y el gas podrían revertir la tendencia.
“Además, episodios de depreciación del peso podrían evitar una desaceleración adicional, al acumular presiones sobre mercancías y servicios”, acota.Cabe recordar que tras el álgido repunte que había tenido el indicador a lo largo del 2017, el Banco de México ajustó su política monetaria hacia un tono más restrictivo mediante incrementos en la tasa de referencia, la cual se ubica en 7.5% actualmente, sin embargo, tras un desempeño más favorable de esta variable, en su última junta no realizó cambios al costo del crédito.
“Banxico reflejó un tono de cautela en su última reuión (mantuvo tasa en 7.50%), concretamente aludiendo a un contexto de incertidumbre, por lo que señaló que, de ser necesario, actuará con firmeza y prudencia. En este sentido, esperamos con altas probabilidades (77.8%) un alza de 25 puntos base en la tasa objetivo para junio”, dijo hoy el equipo de Ve por Más, tras darse a conocer el dato de inflación.Por su parte, el analista de Invex externa que el marcado descenso de los precios no subyacentes plantea un escenario para la inflación ligeramente mejor a lo esperado por Banxico, lo que él traduce en que la Junta de Gobierno del banco central se abstendrá de incrementar la tasa de referencia mientras se mantenga cierta estabilidad en el tipo de cambio.
“Sin embargo, el balance de riesgos sigue sesgado al alza, por lo que esperamos que mantenga un tono restrictivo al menos hasta la segunda mitad del año”, es decir, que descarta recortes en la tasa.ct





