El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que, en enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un incremento de 0.59% respecto al mes anterior, con lo que la inflación general anual se ubicó en 7.07%.

Con este registro, la inflación general anual hiló dos meses consecutivos a la baja, desde el 7.36% alcanzado en diciembre, y luego de haber llegado a su pico, en 7.70%, en noviembre pasado; sin embargo, se mantiene elevada en comparación con los datos de años anteriores.

“La inflación empezó 2022 de buena manera, aunque este paso será insuficiente para tranquilizar las preocupaciones en torno a los riesgos para la estabilidad de precios en lo que resta del año y hacia adelante.

“La buena noticia es que se evitó una sorpresa alcista de la magnitud de las que en ocasiones anteriores llevaron a distorsionar significativamente los pronósticos para cierre de año, lo que dotará a las expectativas de una estabilidad que había faltado en gran parte de 2021”, expuso Grupo Financiero Monex en un análisis.

Cabe mencionar que, el aumento de 0.59% en enero se ubicó por encima del estimado del consenso (0.54%), y fue resultado del incremento de 0.62% m/m del rubro subyacente, el mayor desde 2014 para un mes de enero. Con ello, la inflación subyacente aumentó de 5.94% a 6.21% anual.

A lo anterior se sumó que la no subyacente subió 0.52% m/m, luego de que, en diciembre mostró una variación negativa.

De acuerdo con un comunicado del Inegi, al interior del índice subyacente, a tasa mensual, los precios de las mercancías se elevaron 0.99% y los de los servicios 0.19%. Dentro del índice no subyacente, los precios de los productos agropecuarios subieron 0.14% y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno 0.83% a tasa mensual.

“Sobre el componente subyacente, su avance mensual fue mayor que el del índice general, lo que fortalece nuestra impresión de que la inflación enfrentará pisos rígidos hacia adelante, pues, a tasa anual, el subyacente tiene una variación de 6.21% y alcanzaría su pico en abril con un nivel cercano a 6.50%.

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“Además, el dato de 0.62% m/m, sigue siendo casi el doble que su promedio histórico (0.36%) y superó a años como 2017, en donde debido al “gasolinazo” de dio un alza de 0.58% m/m y la inflación final del año fue de 6.77% a/a”, resaltó Grupo Financiero Monex.

Bajo este contexto, la institución financiera mencionó que se alimenta la expectativa de que mañana, el Banco de México (Banxico) concrete un aumento de 50 puntos base de la tasa de interés de referencia.

“Los fundamentos que han desencadenado un espiral alcista del componente subyacente siguen presentes y sin nueva información que apunte a que se difuminarán en el corto plazo, por lo que mantenemos nuestro pronóstico de una inflación de 4.50% al cierre de año con el balance de riesgos sobre esta estimación sesgado al alza”.

Adicional a este contexto, subrayó Monex, el Banco de México “tendrá que hacer frente a las presiones provenientes de la normalización de la política monetaria en el exterior, pues la Reserva Federal ya ha mandado mensajes claros sobre su intención de comenzar a incrementar las tasas de interés en marzo”.

“De esta manera, pensamos que las posibilidades de que mañana se anuncie que la tasa mexicana pasa de 5.50% a 6.00% son elevadas, pero el cambio de Gobernador del Banco será un elemento clave de incertidumbre”, concluyó .

En la misma línea, CIBanco prevé que la Junta de Gobierno del banco central mexicano determinará un incremento de 50pb.

“Con estos datos de inflación, Banxico debería volver a subir su tasa de fondeo en el encuentro de mañana, con la finalidad de seguir enviando mensajes contundentes de anclar perspectivas de mediano y largo plazo de los precios”, apuntó.

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