El subgobernador del Banco de México (Banxico), Gerardo Esquivel, estimó que la inflación continuará descendiendo durante 2022; sin embargo, será más lento de lo que se pensaba, por lo que no regresará al intervalo objetivo del Instituto central, de 3.0% +/- 1.0%, hasta el primer trimestre de 2024.
En una entrevista con Alejandro Padilla, director general adjunto de Análisis Económico y Financiero de Banorte, el economista abundó que el punto máximo, que se preveía para el primer trimestre de este año, ahora se espera para el segundo trimestre, y, a partir de ahí, podría comenzar a descender de forma lenta.
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Por lo anterior, mencionó que la Junta de Gobierno del Banxico, en su última reunión de política monetaria, ajustó al alza el cierre de fin de año, y lo subió su pronóstico de inflación a 5.5 por ciento.
“No fue un ajuste menor… quiere decir que lo que estamos anticipando es un descenso, pero un descenso un poco más lento del que creíamos. Y más bien, hacia 2023, es que ya esperamos que ocurra finalmente ahora sí este descenso.
“Continuaría descendiendo en 2022 más lento de lo que pensábamos antes, y luego descendiendo ahí sí, ya a un ritmo un poquito más parecido al que anticipamos en 2023, para finalmente converger hacia 2024”, apuntó.
De acuerdo con Esquivel, será un proceso largo, pero confía en que con las decisiones de política monetaria que ha tomado la Junta de Gobierno de Banxico en las últimas ocasiones, la tasa de inflación empiece a bajar.
“Eso incluye, por cierto, la expectativa, que sin duda es algo que también los mercados ya están anticipando, de que Estados Unidos, con la normalización de tasas, disminuirá también la presión fiscal y monetaria que estaba generando parte de esta demanda mundial que está presionando a los precios”, dijo.
En ese sentido, el economista apuntó que si la parte fiscal ya no tendrá estos choques de demanda en Estados Unidos, que la parte monetaria será menos laxa a la política de Estados Unidos, todo eso contribuirá a que a nivel global las presiones inflacionarias empiecen a bajar, y, en ese sentido, esperan que también empiecen a operar “internamente”.
Lo anterior, más allá de los efectos que también creen que van a empezar a operar del aumento en la tasa de interés doméstica, sobre los propios factores de la inflación local.
“Esa combinación de elementos es la que nos hace pensar que lograremos regresar a nuestra meta hacia el primer trimestre del 2024”, puntualizó.
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