La inflación general en México se ubicó en 3.69% anual en diciembre, mostrando una desaceleración frente al 3.80% registrado en noviembre, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con este resultado, la inflación se mantuvo por sexto mes consecutivo dentro del intervalo de variabilidad del Banco de México, establecido en más/menos un punto porcentual alrededor del objetivo del 3.0%.

Este desempeño estuvo acompañado por una moderación en la inflación subyacente, el componente que excluye bienes y servicios con precios más volátiles. Este rubro bajó a 4.33% desde 4.43%, impulsado por descensos tanto en servicios, que se colocaron en 4.35% anual frente al 4.49% de noviembre, como en mercancías, que pasaron de 4.37% a 4.30% anual.

En paralelo, la inflación no subyacente retrocedió a 1.61% desde 1.73%, reflejando menores variaciones anuales en los precios de los agropecuarios, que se ubicaron en 0.88% en diciembre contra 0.90% en noviembre, así como en los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que descendieron a 2.19% desde 2.40%.

A tasa mensual, el Inegi detalló que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.28%, un avance inferior a la previsión del mercado de 0.34%. En este contexto, la inflación subyacente mensual fue de 0.41%, nivel cercano a su promedio de los últimos quince años para diciembre (0.44%), mientras que el componente no subyacente registró una caída de 0.16%, cifra menor al promedio histórico de 0.70% para el mismo mes.

Respecto a los genéricos con mayor incidencia en el avance mensual del INPC, destacaron transporte aéreo (19.89%), loncherías, fondas, torterías y taquerías (0.83%), tomate verde (27.01%), vivienda propia (0.18%), leche pasteurizada y fresca (1.54%) y restaurantes y similares (0.45%). En contraste, los productos que más contribuyeron a la baja fueron huevo (-4.11%), pollo (-1.30%), calabacita (-8.38%), papaya (-10.77%), detergentes (-1.19%) y chile serrano (-6.90%).

Al analizar los resultados, Grupo Financiero BASE señaló que los datos no son del todo positivos, al tratarse de la racha más larga con la inflación por debajo de 4% desde junio de 2019 a julio de 2020, periodo en el que la economía mexicana se encontraba en recesión, lo que es consistente con el actual entorno de debilidad económica.

Hacia adelante, la institución estimó que la inflación general podría cerrar en 3.79%, aunque advirtió que persisten riesgos que podrían llevarla a repuntar por encima del 4%, entre ellos el incremento de 13% al salario mínimo, la imposición de aranceles de hasta 50% a importaciones de países sin tratado comercial con México y un mayor impulso en la inflación de servicios durante el verano por la Copa Mundial de futbol.

Bajo este escenario, Grupo Financiero BASE consideró que el Banco de México debería actuar con cautela y mantener sin cambios la tasa de interés en 7.00%. La institución explicó que, al considerar una tasa nominal de 7.00% y una expectativa de inflación a 12 meses de 3.84%, la tasa real ex ante se ubica en 3.04%.

Con esto, la tasa de interés real ex ante se sitúa por debajo del rango superior estimado por el Banco de México para la tasa neutral real, entre 1.8% y 3.6%, lo que implica que la política monetaria es neutral, por lo que no se está combatiendo la inflación”, concluyó el análisis.

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