La inflación general aceleró por quinto mes consecutivo, a 5.57% anual en julio. Se trata de la tasa más alta desde mayo del año pasado, cuando se colocó en 5.84 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con un comunicado del órgano autónomo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un aumento de 1.05% respecto al mes anterior, su mayor nivel desde noviembre de 2021, cuando se ubicó en 1.14 por ciento.
El avance de la inflación general se debió principalmente al avance del rubro no subyacente, que incluye los productos cuyo precio es más volátil y las tarifas autorizadas del gobierno, el cual acumula cinco meses consecutivos con incrementos. En julio se ubicó en 10.36% anual.
“Las presiones inflacionarias del componente no subyacente típicamente no son de preocupación, pues en este componente se ubican los productos con los precios más volátiles, que un día suben de precio y a los pocos días se ajustan a la baja.
“No obstante, al ser persistente la elevada inflación de este componente, amenaza con presionar a la inflación general en el futuro. Además, las presiones de este componente siguen siendo relevantes para la determinación de la política monetaria, debido especialmente a los choques sobre precios de energéticos y productos agropecuarios que también influyen sobre las expectativas de inflación de mediano y largo plazo”, expuso Banco BASE en un análisis.
En este componente fueron relevantes los aumentos de productos agropecuarios con una inflación anual de 13.72%, explicado por una inflación anual en frutas y verduras de 23.55% y en productos pecuarios de 5.36% y de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno con una inflación anual de 7.31%, con una inflación anual en energéticos de 9.17% y en las tarifas autorizadas de 3.42%.
En su comparación mensual, reportó un alza de 3.29 por ciento.
Por su parte, la inflación subyacente, la cual determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo, se desaceleró desde 4.13% a 4.05% anual, siendo la menor tasa desde febrero del 2021 (3.87%). Acumula 18 meses consecutivos de desaceleración.
Este rubro incrementó 0.32% a tasa mensual.
Cabe mencionar que las presiones a la baja para este componente están explicadas por el subcomponente de mercancías, que registró una inflación anual de 3.09%. Las alimenticias reportaron una tasa anual de 4.03% y a las mercancías no alimenticias, de 1.95 por ciento.
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De forma contraria, los servicios registraron una inflación anual de 5.22%, la mayor desde marzo de este año. Al interior, todos los subcomponentes se aceleraron.
“La menor inflación del componente subyacente ha ayudado a que la inflación no se dispare. Sin embargo, la inflación se encuentra en niveles elevados con riesgo de seguir subiendo”, dijo Banco BASE.
Según la institución financiera, del componente subyacente preocupa que la inflación del sector servicios siga presionada al alza y la volatilidad del tipo de cambio, que podría generar presiones al alza sobre los precios de las mercancías.
“Dentro de los riesgos para la inflación del componente subyacente destaca el elevado déficit presupuestario, mayores costos laborales y posibles disrupciones en cadenas de suministro por los conflictos geopolíticos globales. Además, el alza en energéticos amenaza con presionar la inflación del componente subyacente”.
Hoy, el Banco de México llevará a cabo su anuncio de política monetaria a las 13:00 horas.
“Considerando los datos de la inflación del mes de julio y los riesgos al alza, se espera que mantenga su tasa de interés sin cambios en 11%. Además, es posible que el comunicado muestre un tono más restrictivo”, concluyó BASE.
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