La inflación general en México se ubicó en 4.78% anual en la primera quincena de mayo, su mayor tasa desde la segunda parte de enero, cuando se colocó en 4.87 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
“En las primeras nueve quincenas de 2024, la inflación ha mostrado un comportamiento mixto. Registró un máximo de 4.90% anual en la primera quincena de enero, se desaceleró a un mínimo de 4.35% anual en la segunda quincena de febrero y volvió a acelerarse en la primera quincena de mayo a 4.78%”, destacó Banco BASE en un análisis.
La tasa en la primera quincena de mayo aumentó pese a que el rubro subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo, se ubicó en 4.31% anual, la menor desde la primera quincena de mayo de 2021, cuando se ubicó en 4.22 por ciento.
Lo anterior se concretó gracias a que las mercancías mostraron una tasa de 3.55% anual en la primera quincena de mayo, siendo la menor inflación desde la primera quincena de diciembre del 2019 (3.55%). Las alimenticias y las mercancías no alimenticias mostraron desaceleraciones a 4.61% y 2.29%, respectivamente.
Por su parte, la inflación de servicios se ubicó en 5.23% anual, mostrando un leve incremento respecto al 5.22% y 5.21% registrado en las dos quincenas previas, comportamiento que “sugiere cierta estabilidad en el nivel de precios dentro de este componente”.
“La inflación subyacente muestra una tendencia más estable, aunque persistentemente elevada y por encima todavía del objetivo de inflación del Banco de México del 3% anual”, acentuó Banco BASE.
Respecto al rubro no subyacente, que comprende los precios de productos más volátiles y las tarifas autorizadas por el gobierno, el Inegi precisó que se ubicó en 6.27% anual, acelerándose desde el 5.69% en la segunda quincena de abril y registrando la mayor tasa desde la primera quincena de enero de 2023 de 6.44 por ciento.
El comportamiento al alza se debió a que los productos agropecuarios se ubicaron en una tasa anual de 8.75%, la mayor desde la segunda quincena de enero del 2024 (9.77%). Las frutas y verduras registraron una tasa de 19.99%, la más alta desde la segunda quincena de enero (22.89%).
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Por su parte, los productos pecuarios se ubicaron en una tasa anual positiva de 0.22%, después de siete meses consecutivos de contracciones anuales, donde promediaron una inflación negativa de 1.61 por ciento.
En tanto, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron una inflación anual de 4.08%, la más alta desde la primera quincena de octubre del 2022 (4.18%).
Los energéticos mostraron una inflación anual de 4.66%, acelerándose con respecto al 4.37% de la quincena anterior y siendo la mayor tasa anual desde la segunda quincena de septiembre del 2022 (5.68%).
“Aunque la inflación anual de mercancías ha mostrado una marcada desaceleración desde finales del 2022, el comportamiento quincenal reciente ha sido mixto, lo que podría indicar un ligero repunte en este componente o un agotamiento en su ritmo de desaceleración”, acentuó Banco BASE, que mantuvo su pronóstico de inflación al cierre del año en 4.4 por ciento.
Para esta institución financiera, los principales riesgos al alza para la inflación de México son los apagones, la inseguridad pública, el incremento en los costos laborales, el alto déficit del gobierno, las sequías y efectos del cambio climático, así como la elevada inflación de Estados Unidos.
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