Kapital advirtió que debido a diversos cambios incluidos en la Ley de Ingresos 2026, la inflación general repuntará a 4.3% en enero próximo y cerrará 2026 en torno a 4.2%, manteniéndose en ese nivel durante el año.
Cabe mencionar que el pasado 19 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ingresos, la cual será turnada a la Cámara de Senadores y debe de ser aprobada antes del 31 de este mes. Ésta, contempla un aumento de 100% en el IEPS de bebidas saborizadas con edulcorantes añadidos de 1.64 pesos por litro a 3.08 pesos.
Igualmente, plantea un incremento de 160% a 200% en la tasa de IEPS a cigarros, puros y tabacos labrados, así como un aumento de 30.4% a 32% para productos de tabaco hechos a mano. De tal manera, que la cuota que se paga por cigarro pasara de 0.6445 pesos en 2025 a 0.8516 pesos en 2026 y subsecuentemente seguir subiendo hasta llegar a una meta de 1.1584 pesos en 2030.
Asimismo, proyecta igualmente incluir nuevos productos como las bolsas de nicotina.
A lo anterior, se suma un ajuste a la tasa aplicable a la realización de juegos con apuestas y sorteos, pasando de 30% a 50%. Así mismo, se considera un gravamen de 50% a los juegos de apuestas y sorteos a través de internet, medios electrónicos o a través de plataformas digitales de intermediación nacionales y extranjeras.
Además, los videojuegos con contenido violento serán gravados con un 8.0% de IEPS para formatos físicos, servicios de acceso a descarga desde el territorio nacional o por residentes en el extranjero sin establecimiento en México.
Por otro lado, la Secretaría de Hacienda anunció que quedará prohibida la acreditación del entero de IVA para las aseguradoras al momento de realizar gastos de daños o seguros pagados, además de aclarar que las entidades deberán pagar su adeudo correspondiente al año fiscal 2025.
Igualmente, habrá un incremento de la tasa arancelaria de hasta 50% para cerca de 1,436 fracciones de artículos provenientes de países con los que México no tiene tratados comerciales, que incluyen varios sectores entre ellos, el automotriz, plástico, siderúrgico, textil, muebles y calzado.
La medida, afectaría a un total del 8.6% de las importaciones de México. La vigencia de este incremento sería a partir del 1 de enero de 2026.
En ese contexto, Kapital mencionó que los efectos de la Ley de Ingresos 2026 serán evidentes durante todo ese año fiscal, aunque considera que para el 2027 estos deberían disiparse.
“Estimamos que la inflación general y subyacente cierren el 2027 en 3.6% y 3.7%, respectivamente”, mencionó la institución.
En un análisis, añadió que la revisión al alza de la trayectoria inflacionaria se desprende del IEPS a bebidas saborizadas y cigarros, algo que en principio no debería tener efectos de segundo orden, pero que sin duda pondrán la inflación en un nuevo escalón.
“Con el nuevo nivel de precios esperado, no hay nada que la política monetaria pueda hacer para lograr el objetivo de 3% en el horizonte planeado, ni mitigar los choques que tendrá la aplicación del IEPS”, expuso la entidad, la cual aclaró que sus estimaciones no están contemplando ningún choque adicional y solamente dibujan la trayectoria de precios esperada con los efectos de estos impuestos.
En ese sentido, mencionó que sus pronósticos no contemplan el hecho de que no pueden descartar que la inflación no subyacente repunte en el futuro próximo, lo que presionaría al alza la inflación general y podría generar mayor inercia en los servicios de alimentos.
Tampoco consideraron los impactos de los cambios en política arancelaria del país, sobre todo por las mercancías de origen asiático, ya que es incierto como impacten los aranceles en los precios. Además, durante 2026 el tipo de cambio podría depreciarse ante eventos de incertidumbre relacionados con la revisión del T-MEC o escalamientos en las tensiones geopolíticas, eso a su vez podría presionar los precios de las mercancías.
Igualmente, derivado de nuevos incrementos al salario mínimo en 2026 del orden de 12%, es probable que la inercia inflacionaria en los servicios se mantenga, lo cual podría retrasar nuevamente la convergencia de este rubro hacia la meta de 3.0% de inflación.
“En suma, consideramos que los estimados podrían presentar riesgos al alza para la inflación en el próximo año”, concretó.





