La industria farmacéutica es una de las más importantes en México al presentar crecimientos de gran relevancia para la economía del país, prueba de ello, hacia finales de este año se prevé que tenga una tasa media de crecimiento anual de 5.5%, lo que significa un crecimiento del doble de lo que crecerá la economía nacional, que según datos de la Secretaría de Hacienda será de entre 1.5 y 2.5 por ciento. De acuerdo con el estudio La industria farmacéutica mexicana. Actualidades, realizado por la consultora KPMG, el crecimiento en el consumo de productos farmacéuticos para 2017 será de 17,052 millones de dólares, mientras que la proyección hacia 2020 determina que esta cifra se elevará a 20,024 millones de dólares. KPMG destaca que la industria representa 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional; de 1993 a 2014 aportó poco más del 4% del PIB manufacturero y  genera cerca de 74,000 empleos directos y poco más de 310,000 indirectos, debido a que el tamaño de las empresas en esta industria es más grande que el promedio del mercado en compañías dedicadas a la manufactura. De acuerdo con datos del Economist Intelligence Unit, en los próximos años  se prevé un crecimiento en el gasto de salud del 6.3%, al pasar de 500 dólares per cápita en 2016 a 570 dólares en 2020 a nivel mundial.
Fuente: KPMG
Oportunidades Hoy en día la tendencia de cuidado personal está tomando mayor relevancia entre la sociedad, lo cual aporta a la industria mayores beneficios, tal es el caso de la adhesión de líneas de productos dermatológicos, suplementos alimenticios y vitaminas a las cadenas farmacéuticas. De la misma manera se prevé que para los próximos tres años, los productos preventivos y de control de enfermedades crónicas y degenerativas por el incremento de edad de la población sean un gran impulso. Así pues, la industria tendrá que tener la capacidad de adaptarse y generar sinergias con otros sectores, tanto en la provisión de materias primas, compra y distribución de productos terminados. Retos del país relacionados con el sector Respecto a lo anterior, se menciona que para 2050 la población mundial podría alcanzar 9,700 millones de personas y en México esta cifra llegará a los 150 millones de habitantes; tomando ésto en consideración del total de habitantes del planeta para esa fecha, un tercio de la población superará los 60 años. Con datos del INEGI, se determina que la mortalidad en México de 2010 a 2015 alcanzó una tasa bruta promedio anual de 5.7 fallecimientos por cada 100 mil habitantes, siendo enfermedades del corazón, diabetes mellitus, cáncer, entre otras, las principales causas de mortalidad. En este tenor, la publicación determina que todavía hay muchos retos para el sistema de salud en el país, entre ellos, robustecer la coordinación para ampliar el acceso a servicios de calidad, mejorar su estructura de costos y alinear la distribución de recursos a las entidades federativas de acuerdo con las necesidades de la población. En el sector, los desafíos a los que se enfrentan son respecto a la maduración de cadenas de suministro para hacerlas ágiles, flexibles y eficaces para beneficio de los clientes, aunado a la necesidad de aprovechar las plataformas tecnológicas para vincular a los diferentes actores de la industria. Se debe además impulsar las alianzas público-privadas para la creación de un desarrollo de iniciativas que fortalezcan a las empresas que generan valor en la economía y el posicionamiento de la industria farmacéutica. En el plano internacional, menciona, se deben considerar para el pleno crecimiento de la industria las relaciones comerciales, tal es el caso del vínculo que se tiene con  Estados Unidos, con quien México importa 20% de los productos farmacéuticos  de aquél país y exporta más del 26% de la producción nacional. Con ello,  es de gran relevancia las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en especial con la negociación de las reglas de origen, especifica el estudio.
“Es importante aprovechar también otras iniciativas que han venido gestándose, como la Alianza del Pacífico y los más de 50 tratados y acuerdos comerciales que se tienen con países de todo el mundo; pues contamos, entre otras fortalezas, con el capital humano capacitado y costos de producción bastante competitivos”.
En conclusión, el sector de medicamentos es de suma importancia para el país, tanto en su razón social como en la economía, esto asegura su crecimiento para los próximos años, el cual se prevé sea de forma constante y sostenida.
Fuente: KPMG