La industria automotriz mexicana es una de las más afectadas por la crisis global de suministros tras la pandemia del Covid-19, pues requiere de chips semiconductores que desde hace meses están escasos.
Lo anterior ha generado que las compañías automotrices detengan parcialmente sus producciones en el país, situación que, de acuerdo con especialistas, podría explicar en gran parte la caída trimestral de 0.2% del PIB nacional entre julio y septiembre.
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Si bien la situación no es crítica como en Estados Unidos, donde la campaña navideña está amenazada, la cadena de suministro en México y en algunos otros países latinoamericanos (Brasil, Colombia y Chile) comienza a estresarse, pues la región es netamente importadora y depende del comercio mundial.
Especialistas explican que desde que se empezaron a relajar las restricciones a la movilidad y a la actividad económica por la pandemia del Covid-19, la demanda de bienes y servicios ha experimentado un crecimiento repentino al que los fabricantes y transportistas no han sido capaces de dar respuesta, lo que ha generado cuellos de botella en distintas partes del mundo, sobre todo en Asia y Estados Unidos.
Al respecto, el economista Pablo López Sarabia mencionó que gran parte del problema de México es que “es muy vulnerable, pues muchos productos los importamos, no solamente de China, sino también de Estados Unidos”.
El profesor del Tecnológico de Monterrey mencionó que, además, el país sufre un “doble impacto”, pues en los últimos tiempos ha afrontado bloqueos de maestros por demandas salariales en las vías férreas del occidental estado de Michoacán, afectando el acceso al puerto Lázaro Cárdenas, clave para el Pacífico.
Según el especialista en finanzas, aparte del sector automotriz, también está siendo golpeado el “retail” y hay cierta carencia de productos que tuvieron una alta demanda en la pandemia, como las bicicletas.
Cabe mencionar que el Banco de México (Banxico) atribuye a estos factores parte del alza en la inflación, que se sitúa cerca del 6% en lo que va del año, el doble de la meta oficial.
“Los estudios señalan que las cadenas de suministro no se van a recuperar seguramente hasta casi finales de 2022, que se empiece a normalizar”, advirtió López Sarabia.
(Con información de EFE)
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