Asociaciones del sector automotriz de Estados Unidos solicitaron a la administración del presidente Donald Trump extender la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que el acuerdo es clave para preservar la competitividad de la producción automotriz en Norteamérica frente a Asia y Europa.
De acuerdo con Reuters, siete agrupaciones que representan a fabricantes de vehículos, concesionarios y productores de autopartes enviaron una carta al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en la que señalaron que la continuidad del T-MEC “contribuirá a garantizar que Estados Unidos siga siendo una base de producción competitiva a nivel mundial en un momento de rápidos cambios tecnológicos y de intensificación de la competencia internacional”.
La petición surge en medio de la presión que enfrenta la industria automotriz por la política arancelaria de Washington y ante la incertidumbre sobre la próxima revisión del acuerdo comercial regional.
Hace dos semanas, The Wall Street Journal reportó que fabricantes internacionales de automóviles advirtieron al gobierno estadounidense que podrían retirar del mercado algunos de sus modelos de menor precio si el T-MEC deja de mantenerse vigente.
Según el diario estadounidense, empresas como Nissan, Hyundai y Toyota expresaron esa preocupación a integrantes del equipo económico del presidente Donald Trump, debido al impacto que los aranceles podrían tener sobre sus costos de producción y rentabilidad.
Las armadoras buscan contener el efecto de las tarifas comerciales impuestas por Washington, ante el riesgo de que ciertas líneas de ensamblaje dejen de ser financieramente viables. En ese escenario, los vehículos de entrada serían los más vulnerables por sus menores márgenes de ganancia.
El reporte indicó que uno de los principales factores de presión para la industria es el arancel de 25% aplicado a componentes no estadounidenses integrados en vehículos que anteriormente podían ingresar sin gravámenes bajo las reglas del T-MEC.
El acuerdo comercial fue firmado por Donald Trump en 2020 y estableció trato preferencial libre de aranceles para vehículos ensamblados con contenido regional de Estados Unidos, México y Canadá.
Sin embargo, las tarifas establecidas durante el segundo mandato del mandatario estadounidense han modificado el funcionamiento de las cadenas de suministro regionales. Aunque la Casa Blanca ha otorgado ciertos alivios parciales, fabricantes sostienen que la carga arancelaria sigue elevando los costos operativos del sector.
The Wall Street Journal señaló que una eventual desaparición de modelos accesibles tendría consecuencias directas para los consumidores estadounidenses, debido a que 8 de cada 10 vehículos nuevos de menor precio vendidos en ese mercado pertenecen a marcas extranjeras.
El fenómeno también responde a que las automotrices tradicionales de Detroit redujeron desde hace años su participación en el segmento de autos compactos y pequeños, al concentrarse en la fabricación de SUV y camionetas pickup.
La postura de las automotrices estadounidenses se conoció después de que Jamieson Greer informó la semana pasada a empresarios mexicanos que los aranceles impuestos por Washington a sectores estratégicos de México permanecerán vigentes durante la próxima revisión del T-MEC.
Con base en cuatro fuentes del sector, durante las reuniones Greer afirmó que no existe una expectativa de regresar a un esquema completamente libre de aranceles.
“Nunca volveremos a un mundo sin aranceles”, afirmó una de las personas presentes en los encuentros, bajo condición de anonimato.
La postura del gobierno estadounidense enfría las expectativas de que la próxima renegociación del T-MEC permita desmontar los gravámenes aplicados el año pasado, los cuales han incrementado la presión sobre industrias estratégicas de América del Norte, particularmente la automotriz.
Respecto al sector automotor, Greer indicó que su equipo analiza posibles mecanismos de apoyo para México; sin embargo, las fuentes consultadas señalaron que no detalló qué medidas podrían implementarse.
(Con información de Reuters y The Wall Street Journal)
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