Gabriela Andrade, especialista líder en la división de Conectividad, Mercados y Finanzas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló que la falta de garantías es la principal barrera para incluir a las mujeres al sistema financiero formal. Sin embargo aclaró que la recopilación de información de inclusión financiera ha permitido a México utilizar datos de género para dar forma a políticas públicas a favor de las mujeres. Andrade indicó que de acuerdo con datos del 2018 de la demanda de servicios financieros en el país, hay una brecha de más de 20 puntos porcentuales en la propiedad de activos a favor de los hombres. Sin embargo, explicó que México es un ejemplo mundial de que la información recopilada, vía la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, puede dar forma a políticas públicas con claros beneficios hacia la mujer, pues a nivel de América Latina esto es un desafío dentro del sector financiero. Comentó que una herramienta para combatir este problema es el desarrollo de soluciones de tecnología financiera (fintech) mediante el uso de inteligencia artificial, datos alternativos y algoritmos predictivos como substitutos de garantías tradicionales para calificar los préstamos. Asimismo, acotó que de las 94.7 millones de cuentas bancarias que se tenían en México a marzo del 2018, 50.5% eran de mujeres, además de que constituyen la mayoría de clientes de los bancos de desarrollo, con 81% de todas las cuentas. La funcionaria del Banco Interamericano de Desarrollo reveló que las mujeres tienen amplia presencia en bancos de estados con ingreso per cápita más bajo, mientras que los hombres tienen mucho más peso en entidades con ingresos más altos. Un ejemplo de esta utilidad sobre los datos de género está que en 2015 en México se dio a conocer que sólo  33 por ciento de las mujeres, contra el 50 por ciento de los hombres tenían ahorros para su jubilación, datos que llevaron a que el gobierno implementar programas para la promoción de este ahorro, donde se incluyó la formalización de trabajadores domésticos –en su mayoría mujeres- proporcionándoles prestaciones de pensión y seguro. Por ello, la especialista recomendó a los demás países contar con datos de inclusión financiera que estén desagregados por sexo, como lo hace México que ha utilizado la legislación, su liderazgo regulatorio, colaboración interinstitucional y los datos como motores de cambio, lo que ha generado elementos para la elaboración de políticas públicas por su sólida capacidad estadística. “México está demostrando que cuando datos del sector financiero desagregados por sexo hacen visibles a las mujeres, esos datos fortalecen el sector financiero del país y mejoran la vida de las mujeres”, acotó. Te puede interesar Hacienda destaca inclusión de mujeres en sistema financiero  (Con información de El Economista) eds