Integrantes de la junta de gobierno del Banco de México (Banxico) advirtieron que la incertidumbre generada por algunos de los planteamientos hechos por el presidente Andrés Manuel López Obrador, podrían presionar el crecimiento económico del país para 2019.
“Existen importantes factores de riesgo para el mediano y largo plazos, inclusive, más preocupantes que los que se enfrentan en el corto plazo. Entre estos figuran aquellos de carácter estructural derivados de la posible adopción de políticas que pudieran conducir a cambios profundos en la economía y la capacidad de crecimiento; así como los derivados de la falta de Estado de derecho, inseguridad pública e impunidad que están afectando considerablemente las perspectivas de inversión y crecimiento económico”, alertaron.
A través de la minuta sobre la decisión de política monetaria del Banxico anunciada el 20 de diciembre, algunos elementos del organismo central añadieron “que la implementación estricta de las metas fiscales constituye un reto, dado lo ambicioso de los nuevos proyectos del Gobierno Federal y la incertidumbre inherente a los supuestos macroeconómicos utilizados”. Un miembro destacó que este reto es el de mayor trascendencia para las finanzas públicas en 2019 en virtud del deterioro de la confianza. Entre los riesgos a los que están sujetos estos supuestos para 2019, la mayoría señaló la posibilidad de que las menores tasas impositivas en la frontera ocasionen una disminución en la recaudación mayor a la prevista; de que la tasa de crecimiento de la economía sea menor al 2% contemplado en el presupuesto, derivado por ejemplo de un menor crecimiento mundial al esperado; y de que la plataforma de producción de petróleo resulte inferior a la contemplada en la Ley de Ingresos de la Federación. Otro elemento señaló como riesgos adicionales que se intensifique la disminución del gasto público que típicamente ocurre al inicio de una nueva administración como resultado de la salida de servidores públicos con mayor experiencia a consecuencia de las medidas de austeridad y que tenga lugar una revisión de la calificación crediticia soberana que conduzca a un mayor costo financiero de la deuda pública. Con respecto a las medidas encaminadas al fortalecimiento de la productividad y el crecimiento potencial, algunos destacaron la necesidad de reducir la inseguridad pública, la corrupción y la debilidad del Estado de derecho en el país. De hecho, un integrante de la junta de gobierno del Banco de México refirió que persisten dudas sobre la efectividad del combate a la corrupción y el mejoramiento de la seguridad pública. Puntualizó que los analistas encuestados por el Banco de México continúan señalando a estos dos obstáculos, y en general a la falta de Estado de derecho, como importantes frenos al crecimiento y la inversión. En adición a lo anterior, otros elementos subrayaron que la poca efectividad en las políticas de promoción de la competencia económica también ha mermado el crecimiento potencial y ha sido una fuente de inercia inflacionaria. En el mismo sentido, algunos consideraron que las políticas contempladas por el Gobierno Federal pueden generar distorsiones y afectar la eficiencia en la asignación de recursos en la economía y, por lo tanto, a la productividad. Para enfrentar lo anterior, un miembro señaló que será necesario asegurar la congruencia de las acciones contempladas, los proyectos multianuales considerados y los supuestos utilizados, especialmente respecto del crecimiento de la economía y la producción de petróleo, con la fortaleza de las finanzas públicas a mediano y largo plazos. Por otro lado, los integrantes de la Junta advirtieron que el paquete económico no mejora la estructura del gasto y que la nueva estrategia del Gobierno Federal pareciera privilegiar el consumo sobre la formación de capital físico y humano, lo que también podría repercutir en el crecimiento potencial. Señalaron que, en el nuevo presupuesto, la inversión pública no aumenta en proporción al PIB y será destinada a proyectos cuya rentabilidad financiera y social no es evidente.
“La combinación de estancamiento en la inversión y fortaleza en el consumo puede tener implicaciones importantes tanto para el crecimiento de la economía, como para la conducción de la política monetaria”.
Agregaron que en los nuevos programas sociales no parece haber una clara estructura de incentivos inter-temporales hacia una mayor productividad y eficiencia, lo cual podría significar un fuerte costo en el bienestar. A lo anterior, integrantes de la Junta del Banxico advirtieron que aún falta que se den a conocer las estrategias del nuevo gobierno en sectores clave para el desarrollo, en donde existían procesos de implementación de reformas de alcance y madurez de mediano y largo plazos, tales como educación y energía. En ese contexto, destacaron que “hacia adelante será importante mantener una comunicación abierta y estrecha entre las autoridades fiscal y monetaria para identificar oportunamente un posible deterioro en los fundamentales macroeconómicos del país y para que cada una pueda actuar con celeridad y prudencia en sus respectivos ámbitos de competencia”. Te puede interesar: Banxico elevó la tasa de referencia +25 pbs., ubicándola en 8.25% erc