La creación de empleo está siendo afectada por la creciente incertidumbre que ha generado la posible aprobación del Plan C del gobierno, así como otros problemas que no muestran señales de moderarse, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) apuntó que, ante complicaciones por la corrupción, inseguridad, impunidad y un frágil estado de derecho en el país, aunado a un débil dinamismo de la actividad económica, la cautela de las empresas se ha incrementado, haciendo que su operación y capacidad de contratación se vean afectadas.
De hecho, según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en julio el número de trabajadores registrados aumentó en solo 12,344, después de dos meses consecutivos con pérdidas.
Lo anterior implica que, respecto al mismo mes del año pasado, el total de registros aumentó en 446.4 mil que, excluyendo las caídas de 2009 y 2021 ocasionadas por la crisis y la pandemia, es la segunda cifra más baja para el mismo periodo desde 2008.
De esta manera, en los primeros siete meses del año se acumuló un total de 307.4 mil nuevos registros, lo que igualmente fue uno de los más bajos en varios años.
“No hay duda de lo benéfico que resulta para la población tener mayores oportunidades de ocupación, pero de igual importancia, es que esta sea de calidad que permita a los trabajadores satisfacer sus necesidades familiares”, expuso.
En ese sentido, el CEESP recordó que la tasa de condiciones críticas de ocupación se ubicó en junio en 34%, lo que equivale a 20 millones de personas, cifra superior en 351 mil a la del mes previo y 1.4 millones mayor a la del mismo mes del año pasado.
Cabe mencionar que esta tasa representa el porcentaje de la población ocupada que se encuentra trabajando menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabaja más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que labora más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos.
“Ya hemos señalado que la principal forma de reducir la pobreza es la generación de empleos de calidad.
“En este entorno es evidente la importancia que tiene estimular la inversión productiva, especialmente la del sector privado, para crear el suficiente acervo de capital que permita generar más oportunidades para integrarse al mercado laboral, con mayores beneficios para los trabajadores”, acentuó el Centro.
Bajo este contexto, recalcó que “la posición del gobierno es fundamental para asegurar el mejor ambiente de negocios que permita a las empresas desarrollarse al máximo, de tal manera que se asegure la creación de empleos de calidad”.
er





