El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que los datos más recientes sobre empleo formal, así como los indicadores de confianza del consumidor y empresarial, confirman que prevalece la incertidumbre económica en el país.

En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señaló que 2026 comenzó en un entorno de deterioro en la percepción de empresarios y consumidores, particularmente en lo relativo a la situación económica actual y sus perspectivas. En ese escenario, apuntó, el empleo formal mantuvo una trayectoria de debilitamiento.

El CEESP detalló que, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), durante el primer mes del año el número de trabajadores asegurados ascendió a 22,508,972, lo que constituyó la cifra más alta registrada para un mes de enero. Este dato, indicó, representa en principio una señal positiva en términos de volumen de empleo formal.

No obstante, precisó que la dinámica de crecimiento ha perdido fuerza con el paso del tiempo. En la comparación mensual, se observó una disminución de 8,104 trabajadores registrados, lo que significó, después de la caída de 105,015 registros en enero de 2009 derivada de la crisis financiera, la segunda contracción más pronunciada para un mes de enero en la serie histórica del IMSS.

Esto refleja, en buena medida, la caída de la inversión productiva y el menor ritmo de crecimiento de la actividad económica, pero en especial revela la problemática que tienen las empresas para generar mayores empleos en un entorno de menor inversión y elevados costos laborales, que seguramente aumentarán con los cambios recientes como los aumentos al salario mínimo, así como prestaciones más costosas como el aumento en los días de vacaciones y la reducción de la jornada laboral.

Otros factores tales como una carga fiscal elevada y la creciente incertidumbre qué prevalece como consecuencia de elevados niveles de inseguridad y la reforma judicial que podría afectar la intención de abrir nuevos negocios son aspectos que seguramente seguirán limitando la creación de empleos formales”, indicó el CEESP.

El organismo añadió que, bajo este contexto, las cifras del IMSS muestran la complejidad que ha implicado en los últimos dos años no solo registrar nuevos patrones, sino también conservar los ya existentes.

Según los datos del Instituto, en enero el número de patrones inscritos ante el IMSS disminuyó en 5,842, con lo que se acumularon 20 resultados negativos en los últimos 21 meses.

En la comparación anual, el número de patrones se redujo en 25,992 en enero pasado, con lo que se sumaron diecinueve meses consecutivos con variaciones negativas, superando ampliamente las caídas registradas en episodios críticos como la crisis de 2009 y la contingencia sanitaria por el Covid-19.

La dificultad para crecer junto con la debilidad del empleo, son factores que inciden negativamente en la percepción de los dirigentes empresariales y los consumidores”, expuso el Centro, al retomar información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sobre confianza empresarial. En estos indicadores, destacó la opinión desfavorable respecto a si este es un buen momento para invertir, variable que desde 2024 presenta variaciones anuales negativas.

De igual forma, la confianza del consumidor permanece en terreno negativo en cuanto a la percepción sobre la situación actual y futura de los hogares y de la economía en su conjunto.

Los indicadores disponibles reflejan la incertidumbre que prevalece en el país. No hay duda de que fortalecer la certidumbre jurídica y la confianza de inversionistas y consumidores debe ser prioridad a lo largo de este y los próximos años si se quiere cumplir con los objetivos del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar que presentó recientemente la presidenta Claudia Sheinbaum”, concluyó el CEESP.

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