La cuota compensatoria de 17.09% que el gobierno de Estados Unidos impuso al tomate rojo mexicano no afectará de manera significativa a las exportaciones del fruto, pero sí le pasará la factura a los consumidores norteamericanos.
Jesús Alan Elizondo Flores, director de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), reconoció que la cuota compensatoria sí encarecerá el tomate mexicano y reducirá en alguna medida su demanda en el mercado norteamericano.
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Pero ante la dependencia de Estados Unidos para abastecer su consumo de tomate con importaciones, los agricultores mexicanos podrán continuar con sus exportaciones a este mercado, consideró el funcionario.
Elizondo Flores recordó que siete de cada 10 tomates que se consumen en Estados Unidos son de procedencia mexicana, lo cual indica que la producción nacional y las importaciones de otros países no serán suficientes.
Por lo anterior, “el consumidor estadounidense terminará absorbiendo gran parte del costo”, aseguró el funcionario.
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En la firma de un convenio de FIRA con Banco Actinver, Alan Elizondo hizo ver que, gracias al tipo de cambio actual, el tomate mexicano permanecerá como un producto competitivo en el mercado norteamericano.
“Cuando tú analizas quién puede sustituir estos siete jitomates, te das cuenta que la producción local no sería capaz y que otros países como República Dominicana o Guatemala su producción es muy insuficiente para llenar ese hueco”, dijo el funcionario.
Como se ha informado, este lunes entró en vigor la aplicación de la referida cuota compensatoria, debido a que el Departamento de Comercio de Estados Unidos se retiró del “Acuerdo de suspensión de la investigación antidumping sobre tomates frescos de México”.
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El gobierno norteamericano acusa a los productores mexicanos de exportar el fruto a precios mucho más bajos que el precio promedio al que venden los agricultores estadounidenses, lo que en su opinión constituye una medida desleal, de ahí que decidió imponer la cuota como una medida de castigo.
Por lo pronto, FIRA tiene a su disposición esquemas de apoyo —como la reestructuración de créditos— que pueden ofrecerse a los productores de tomate, con el propósito de auxiliarlos en caso necesario. (Con información de Milenio Diario)
GC





