El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) recortó su expectativa de crecimiento para el próximo año de 2.4 a 2.3%, ante los riesgos latentes como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones presidenciales. En lo que se refiere al tratado entre México, Canadá y Estados Unidos refirió que la renegociación iba avanzando a buen paso hasta la cuarta ronda, en donde se llegó a los puntos de desencuentro y se abordaron propuestas que atentan contra el espíritu mismo del libre comercio, como la cláusula de terminación automática cada cinco años (“sunset clause”), la reducción unilateral de déficits, las cláusulas de protección estacionales y el incremento unilateral de contenido de componentes de un solo país en las reglas de contenido de origen. A esto se sumaron los comentarios ‘agresivos’ del presidente Trump respecto a la posibilidad de terminar el TLCAN e iniciar acuerdos bilaterales, señaló.
“En nuestra opinión, la posibilidad de terminar la renegociación en 2018 ha ido disminuyendo y la probabilidad de que el TLCAN se quede en su estado actual se ha incrementado, con lo que vemos baja la posibilidad de una terminación del tratado”, refirió.
Respecto a las elecciones de 2018 “se avizora un panorama complejo que se acentúa por el alto número de candidatos en un ambiente de desconfianza y partidos políticos debilitados”. Mediante un comunicado destacó que, en un entorno complejo, en el que de acuerdo al Banco de México aumentaron los riesgos de mayor inflación y menor crecimiento de la economía, México sigue creciendo, según los resultados del tercer trimestre de 2017, donde el Producto Interno Bruto (PIB) incrementó 1.7%. Sin embargo, “se observó una desaceleración de la actividad económica al caer 0.2% a tasa trimestral (ajustada por estacionalidad) y una ligera contracción en la producción industrial. Esta última con una caída de 0.4% en términos reales durante septiembre frente al leve incremento de 0.2% en agosto” Por el lado de la demanda, agregó, continúan la caída en la inversión pública y  la desaceleración en la inversión privada, así como un ‘cambio importante’ en la tendencia de compra de bienes duraderos, particularmente automóviles.
“En nuestra opinión, el fuerte incremento de la inflación durante el año y particularmente el incremento en los precios de los autos, en un ambiente de alta incertidumbre por la renegociación del TLCAN, están provocando la desaceleración de los componentes de la demanda agregada mencionados”, argumentó.
FP