Nombrar a un gobernador interino al frente del Banco de México, en sustitución de Agustín Carstens, es una mala señal para los mercados, consideró Carlos González, director de Análisis de Grupo Financiero Monex. En conferencia de prensa para presentar las perspectivas económicas 2018, el analista señaló que lo ideal es que se quedara al frente del instituto central alguien externo, pero en última instancia es preferible que quede alguien de los actuales subgobernadores a un interino, “eso sería una mala señal para los mercados”. Recordó que las decisiones de política monetaria no dependen de quién llegue a Banxico, ya que éstas las toma la Junta de Gobierno y no el gobernador en sí. Agustín Carstens dejará el Banco de México el próximo 30 de noviembre para integrarse al llamado ‘banco de bancos, el Banco de Pagos Internacionales.
“Difícilmente podremos encontrar una persona mejor calificada que Carstens para ocupar el puesto de líder del Banco de México. Desde su preparación académica y profesional hasta su experiencia en muchos puestos relevantes, lo perfilaba para el puesto desde tiempo atrás”, señaló CI Banco en un análisis.
Esta es la razón por la que el mercado financiero especula que su sustituto sea alguien conocido por los inversionistas con una buena imagen política, más que técnica (por eso los candidatos más sonados por el mercado son el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y el director general del Petróleos Mexicanos, José Antonio González), agregó. Otros candidatos con perfil más técnico que suenan en la terna, refiere, son: los subgobernadores de Banxico: Manuel Ramos Francia y Alejandro Díaz de León, y el subsecretario de Ingresos de Hacienda, Miguel Messmacher. Se espera que esta semana el presidente Peña Nieto nombre al candidato para Gobernador; si éste es externo, debe aprobarse por el Senado. FP