Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer el cambio de año base para las estadísticas económicas del país. Con ello, el año de comparación dejó de ser 2008 para evolucionar a 2013. El objetivo de esta actualización es reflejar en mejor medida la realidad económica de México e incorporar los cambios estructurales que acontecen. Esta operación favoreció a las cifras de la actual administración, refiere un análisis de CI Banco.
“De ser un sexenio donde probablemente fuera el primero en no alcanzar por lo menos un año con un crecimiento superior a 3%, ahora, en 2015, la expansión de la economía fue 3.3% (con el año base anterior el aumento fue de 2.7%)”, explica la institución financiera.
Además, agrega, de los últimos cuatro sexenios el promedio de incremento de la economía mexicana (2.60%) es el segundo más alto, sólo superado por lo alcanzado con el expresidente Zedillo.
“El INEGI sigue aportando de forma robusta en el mejoramiento de la estimación de los datos económicos de nuestro país. Aunque siempre habrá dudas, y hasta cierto punto puede ser subjetivo, sobre cuál será el mejor año base para hacer la medición de estadísticas (en general debe ser un año considerado razonablemente normal, esto es, que haya habido estabilidad de precios, crecimiento económico estable y muy similar a años anteriores y con ausencia de choques económicos relevantes)”, señala.
En su opinión, 2013 cumple ‘a medias’ con las características de un “año normal” (crecimiento del PIB fue muy bajo: 1.4%): “Quizá 2014 plasmaría de mejor manera los requerimientos y sería un mejor año para tomarlo como base”. FP