“La Junta de Gobierno ha decidido, por unanimidad, mantener sin cambio el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día en un nivel de 7%”, señaló en su anuncio de política monetaria, el último en el que Agustín Carstens estará al frente de Banxico.Te puede interesar: Hasta junio de 2018 Banxico empezaría a recortar su tasa de interés Desde diciembre de 2015, cuando Banxico empezó con su ciclo alcista de tasas, al día de hoy, el precio del dinero se encareció en 400 puntos base, es decir, la tasa de referencia pasó de 3 a 7 por ciento. Tan solo en este año van cuatro ajustes, con los cuales busca mantener bajo control la inflación.
“El Banco de México ha implementado, desde finales de 2015, las medidas conducentes para contribuir a que los ajustes en precios relativos derivados de la secuencia de choques que han afectado a la inflación se den de manera ordenada, evitando la aparición de efectos de segundo orden en el proceso de formación de precios”, comentó.Te puede interesar: Para bajar tasas de interés, inflación debe acercarse a 3%: Carstens
En materia de inflación, aseguró que ésta alcanzó su máximo en agosto de 2017, como era anticipado. Explicó que ello obedece, por una parte, al desvanecimiento parcial de los efectos de los choques a los que ha estado expuesta la economía, y, en particular, la inflación y, por otra, a las acciones de política monetaria (ajustes en tasas).El objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a 1 día (tasa objetivo) se mantiene sin cambio en 7.00 por c… https://t.co/nsaDxkClPJ
— Banco de México (@Banxico) 9 de noviembre de 2017
“Así, la inflación general anual disminuyó de 6.66% en agosto a 6.35% en septiembre, ubicándose en 6.37% en octubre (como dio a conocer hoy el INEGI)”.En lo que se refiere a la economía nacional, recordó que en el tercer trimestre del año arrojó una caída, algo que no se veía desde hace cuatro año.
“A ello contribuyó tanto la desaceleración de algunos componentes de la demanda agregada, como los efectos adversos, si bien temporales, ocasionados por los sismos ocurridos en septiembre y por la importante reducción en la producción petrolera en ese mes”, argumentó.Hacia adelante, dijo, el Banco de México seguirá “muy de cerca” la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazo, en especial, considerando el balance de riesgos existente, de cambios futuros en la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, del traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio a los precios, así como del comportamiento de presiones salariales potenciales. FP





