Tras un 2025 marcado por bajo crecimiento económico, riesgos arancelarios e incertidumbre en materia de políticas, la economía mexicana se encamina hacia una recuperación gradual en 2026, aunque su desempeño dependerá en gran medida del resultado de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con HSBC México.
Según un análisis del banco, la incertidumbre en torno al T-MEC afectó la inversión durante 2025, lo que explica parte del débil crecimiento observado. No obstante, la entidad destacó que la integración comercial con Estados Unidos se mantiene sólida y que México se consolidó como el principal socio comercial de ese país, lo que sigue siendo un ancla relevante para la economía.
En este contexto, José Carlos Sánchez, economista en Jefe de HSBC México, señaló que, si el proceso de revisión del tratado avanza de manera favorable, en la segunda mitad de 2026 se espera mayor inversión y confianza.
Por el contrario, apuntó, si no hay acuerdo y la revisión se prolonga, la incertidumbre podría afectar el crecimiento, sobre todo en manufactura.
Cabe mencionar que este año se realizará la primera revisión conjunta del T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá. Si los tres países llegan a un acuerdo, el tratado se extendería hasta 2042, con una siguiente revisión programada para 2032. En caso contrario, se llevarían a cabo revisiones anuales hasta 2036, cuando el acuerdo podría expirar si no se renueva. Cada país mantiene la facultad de retirarse del tratado con seis meses de aviso.
Por ahora, los gobiernos de las tres naciones ya realizaron consultas internas para preparar la negociación.
Según HSBC México, entre los temas más relevantes que estarán sobre la mesa destacan las reglas de origen, el comercio agrícola, el sector automotriz y el energético, áreas que podrían definir el tono de la negociación y su impacto económico.
Para el caso de México, será relevante llegar a acuerdos en torno a los aranceles que le impuso Estados Unidos, entre ellos, el de 25% para autos y camiones ligeros, el de 50% para acero, aluminio y cobre, y hasta el de 25% para productos de madera.
En términos agregados, más del 45% de las importaciones de Estados Unidos desde México están sujetas a aranceles sectoriales. Sin embargo, HSBC aclaró que el impacto real es de solo 5%, ya que muchos productos logran evitar los aranceles gracias a acuerdos y reglas de origen, además de que 83% de las exportaciones mexicanas están protegidas por el T-MEC.
Es importante destacar que México también aumentó aranceles de hasta 50% a más de 1,400 productos de países sin tratado de libre comercio, especialmente de China, como parte de una estrategia para proteger a la industria local y responder a preocupaciones de Estados Unidos sobre el ingreso de productos chinos. Entre los bienes afectados se encuentran autos, autopartes, juguetes, muebles y textiles.
Aunque esta medida busca equilibrar la relación comercial, puede tener un impacto en la inflación, si bien el gobierno asegura que los productos de la canasta básica están exentos.
Bajo este entorno, HSBC México prevé que la economía nacional crecerá 1.5% en 2026, por encima del consenso del mercado.
El banco atribuyó esta expectativa a que los servicios, especialmente el turismo, han sido muy resilientes, con potencial de mejora adicional por eventos como el Mundial. Asimismo, destaca que la manufactura y otras actividades industriales muestran señales de recuperación tras la caída registrada en 2024 y principios de 2025.
A ello se suma que las exportaciones siguen creciendo, lo que ayuda a compensar la debilidad de la inversión, mientras que el consumo privado se mantiene estable, apoyando la demanda interna.
“Después de un 2025 complicado debido al bajo crecimiento, riesgos de aranceles e incertidumbre en políticas, la economía mexicana se perfila para una recuperación gradual en 2026, pues a pesar de los retos, los activos mexicanos han mostrado buen desempeño y las perspectivas para este año siguen siendo positivas.
“Si la revisión del tratado sale bien, en la segunda mitad de 2026 se espera mayor inversión y confianza. Si no hay acuerdo y la revisión se prolonga, la incertidumbre podría afectar el crecimiento, sobre todo en manufactura”, indicó la entidad financiera.
Respecto a la inflación, anticipa que cierre 2026 en 4.4%, por encima del consenso. Esta previsión se explica por el impacto de los nuevos aranceles a productos de países sin tratado, así como por precios de servicios que se mantienen elevados y con poca flexibilidad a la baja. Aunque un peso fuerte podría ayudar a contener algunos precios, el banco advierte que la inflación sigue siendo un reto, especialmente ante el riesgo de repuntes en alimentos y energía.
En el ámbito fiscal, HSBC destacó que las finanzas públicas han mejorado, con un presupuesto que contempla superávit primario y un déficit manejable.
México mantiene una de las menores deudas como proporción del PIB en la región, aunque el banco subraya que sigue pendiente una reforma fiscal de fondo para fortalecer la recaudación.
Finalmente, sobre el mercado cambiario, HSBC prevé que el peso mexicano se mantenga fuerte y supere a otras monedas emergentes, aunque con episodios de volatilidad durante la revisión del T-MEC. Si el tratado se renueva con éxito, el banco estima que el tipo de cambio podría cerrar el año en 17.25 pesos por dólar, apoyado en tasas de interés atractivas y estabilidad política, aunque con riesgos asociados al proceso de negociación comercial.
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