- Fuertes riesgos externos, particularmente el impacto de la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19), el colapso de los precios petroleros y el deterioro en las expectativas de crecimiento económico mundial.
- Las altas probabilidades de una recesión severa en el país. Su estimación de crecimiento para este año es de -2.3%.
- Un menor espacio fiscal que requiere la flexibilización del objetivo de balance primario para incrementar la deuda e implementar políticas contracíclicas.





