La calificadora HR Ratings confirmó la calificación de la deuda del gobierno mexicano en BBB+, con perspectiva negativa, a partir del desempeño de la economía mexicana desde el año pasado, las presiones inflacionarias, la disrupción que persiste en las cadenas de suministro y el comportamiento de la pandemia del Covid-19.
Mediante un reporte, la empresa calificadora comentó que, durante el año pasado, la economía Mexicana mantuvo una tendencia de recuperación, que estuvo impulsada por el consumo interno enfocado en los servicios, y también por las exportaciones de bienes ante una mayor demanda de productos en los mercados internacionales.
Sin embargo, HR Ratings hizo ver que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 4.8% en términos reales en 2021, ligeramente por debajo de la expectativa de 5% que formuló la compañía, lo cual indica que la economía mexicana todavía no ha logrado restablecer el ritmo de crecimiento previo a la pandemia.
Te puede interesar: Inversionistas sacaron de México 41,557 mdd en 2021, una cifra récord: Banxico
Esta situación se explica por el hecho de que la industria y los servicios perdieron dinamismo en la segunda parte de 2021, derivado de la tercera y cuarta olas de expansión del Covid-19, y también por las interrupciones de las cadenas de suministro, así como por las presiones inflacionarias que afectaron el poder de compra de los consumidores.
“En cuanto a las medidas contracíclicas del gobierno federal, México mantuvo una posición fiscal moderada durante la pandemia, limitando el aumento del gasto adicional a 0.7% del PIB, cantidad modesta en comparación con otras economías”, refirió HR Ratings.
En este sentido, el balance primario de México no se tornó altamente deficitario como en varios países del mundo, que debieron distribuir presupuesto en la atención de la pandemia y los programas de estímulos a la economía.
Lo que sucedió fue que el balance primario mexicano vio disminuir su superávit del nivel de 1.06%, como proporción del PIB, que tenía en 2019, a 0.11% en 2020.
“El resultado de sostener una política fiscal prudente, con un superávit fiscal primario, sin modificaciones en el sistema tributario y sin la contratación adicional de deuda pública, produjo que fueran las familias y las empresas quienes terminaron asumiendo el costo de amortiguar la crisis económica”, aseguró la calificadora en su reporte.
Con base en estos antecedentes, HR Ratings espera que el balance primario del país haya reportado un déficit de 0.12% como proporción del PIB en 2021 y que tenga un saldo deficitario de 0.11% en 2022. De 2023 en adelante, el balance público podrá retomar su tendencia superavitaria.
Asimismo, los niveles de deuda del gobierno mexicano se han mantenido relativamente estables. Según la calificadora, “la recuperación de la actividad económica a través del PIB y el retiro de los impulsos fiscales permitió que algunos países como México redujeran su métrica de endeudamiento como porcentaje del PIB respecto a 2020”.
Te puede interesar: HR Ratings bajó su expectativa de crecimiento económico de México a 2.2% en 2022
Entre 2020 y 2022, la deuda del país se ha mantenido en una proporción de 50% del PIB.
Otro elemento que destaca HR Ratings en su reporte sobre la calificación crediticia de México y otros países consiste en los movimientos de las políticas monetarias para enfrentar las presiones inflacionarias.
La calificadora recuerda que México ha sido uno de los primeros países que comenzó a “endurecer” su tasa de interés de referencia, desde junio de 2021, por lo que ha aumentado el indicador en 200 puntos base. Actualmente se ubica en 6% y se espera que todavía continúe en ascenso ante las persistentes alzas generalizadas de precios.
Si bien HR Ratings ratificó la calificación crediticia de la deuda del gobierno mexicano, advierte que en los próximos meses se mantendrá atenta a diversos acontecimientos que pudieran afectar el rumbo de la economía nacional, como el proyecto de reforma constitucional en materia eléctrica, las presiones inflacionarias, en especial los precios de las materias primas, los movimientos de la tasa de referencia y, en menor medida, la consulta pública de revocación de mandato y las elecciones programas en seis estados en los que se renovará la gubernatura.
GC





