El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, aseguró que en lo que va de 2025 el gobierno federal ha conseguido “transitar hacia una consolidación fiscal de manera sostenida y sólida”.
Durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, en el marco de la Glosa del primer Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum, el funcionario destacó que la administración federal ha demostrado que la disciplina financiera es uno de los pilares del denominado segundo piso de la Cuarta Transformación.
Abundó que durante 2025, han comprobado que el garantizar un nivel mínimo de bienestar a la población puede convivir con finanzas públicas sanas y que promover el desarrollo de la economía no es excluyente de una política fiscal responsable.
“Y durante 2025, hemos logrado transitar a una consolidación fiscal de forma sostenida y sólida”, dijo el titular de Hacienda.
El funcionario recordó que la meta para el cierre de 2025 es alcanzar un superávit primario equivalente al 0.2% del PIB, mientras que el déficit presupuestario se prevé disminuya de 5.7% registrado en 2024 a 4.3% del PIB en 2025, con lo que, dijo, se garantiza una trayectoria fiscal sostenible en el mediano plazo.
En cuanto al manejo de la deuda pública, Amador Zamora indicó que, gracias a la disciplina presupuestaria y a la estrategia aplicada sobre los pasivos del gobierno federal, se ha logrado estabilizar los niveles de endeudamiento en parámetros considerados “sanos y sostenibles, y con una comparación muy favorable respecto con economías de desarrollo similar, incluso, de economías avanzadas, manteniendo un nivel de endeudamiento muy congruente con los objetivos del país”.
El secretario de Hacienda añadió que, en lo que va del año, el Ejecutivo condujo un manejo prudente de los pasivos financieros bajo criterios de sostenibilidad, lo que incluyó extender vencimientos y reducir presiones de liquidez.
Como ejemplo de lo anterior, recordó la operación de junio, cuando se colocaron nuevos bonos de referencia con vencimientos en 2032 y 2038 por un total de 6,794 millones de dólares.
Asimismo, en julio se anticipó el pago de dos bonos programados para 2026, lo que permitió suavizar el calendario de amortizaciones de corto plazo.
“Estas acciones, que reafirman el compromiso de esta administración de proteger el futuro financiero de nuestro país, han sido reconocidas por instancias internacionales, calificadoras e inversionistas a través de ratificaciones en la calificación crediticia de nuestro Gobierno, y de menores tasas de mercado de los títulos emitidos por el país, así como una rentabilidad muy importante en los mercados cambiarios y de tasa de interés“, puntualizó el funcionario.
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