La consolidación fiscal en México avanza a un ritmo menor al esperado, reconoció María del Carmen Bonilla, subsecretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), quien explicó que el gobierno busca reducir el déficit sin ejercer una presión excesiva sobre el crecimiento económico.
Durante su participación en el Simposio Global de Inversionistas del Milken Institute, la funcionaria señaló que la reducción del déficit fiscal es la prioridad número uno para el gobierno mexicano, debido a que la estabilidad macroeconómica contribuye a mantener un entorno favorable para los negocios.
Bonilla explicó que los ahorros en el pago de intereses han permitido avanzar gradualmente en el ajuste de las finanzas públicas, aunque el ritmo de consolidación ha sido más lento de lo que se esperaba.
“Este año nosotros hemos podido ofrecer ahorros de intereses sustanciales en este frente, así que yo creo que esto está ayudando a tener una consolidación más gradual, pero en una trayectoria correcta”, afirmó.
La subsecretaria reconoció que el proceso no avanza al ritmo previsto y explicó que acelerar demasiado la reducción del déficit podría tener efectos contracíclicos, en un momento en que el crecimiento económico representa una de las principales preocupaciones del gobierno.
“Nosotros sabemos que el ritmo es más lento de lo que se hubiese esperado antes; sin embargo, no queremos sobre presionar el crecimiento, porque el crecimiento es la preocupación número uno aquí. Si nosotros vamos demasiado rápido, esto pudiera ser contracíclico”, señaló.
En cuanto a las metas fiscales, el gobierno federal prevé que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se ubiquen en 4.1% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2026, por debajo del 4.8% registrado en 2025. Para 2027, la previsión es reducirlos a 3.9% del PIB, luego de que en 2024 alcanzaran un nivel histórico de 5.8%.
Además del ajuste de las finanzas públicas, Bonilla destacó el papel del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar para atraer capital y desarrollar proyectos en sectores estratégicos.
Cabe mencionar que el programa, presentado en febrero por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, contempla inversiones por 5.6 billones de pesos hasta 2030, mediante una combinación de recursos públicos y esquemas mixtos.
La subsecretaria detalló que las proyecciones oficiales ya incluyen nuevos contratos para proyectos de inversión pública que requieren algún tipo de apoyo del gobierno federal, entre ellos obras de agua, caminos y carreteras, así como trenes en una etapa posterior.
Finalmente, explicó que estos contratos estandarizados forman parte del esquema con el que se busca atraer capital a mayor escala para desarrollar infraestructura.
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