El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, aseveró que en el primer año del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han “sentado bases sólidas” que buscan impulsar una prosperidad compartida, “con un enfoque regional e incluyente”, mientras se mantiene prudencia fiscal para garantizar un endeudamiento sostenible y estabilidad macroeconómica.
Durante su comparecencia en la Cámara de Senadores, en el marco del Primer Informe de Gobierno de la actual administración, el funcionario subrayó que el gobierno ha demostrado que cumplir con las metas de desarrollo social es armónico con finanzas públicas sanas y responsables, “rompiendo con el paradigma de los gobiernos neoliberales que descuidaron a los sectores más vulnerables bajo el pretexto de una prudencia fiscal a veces inexistente”.
“Se realizaron esfuerzos importantes para fortalecer las finanzas públicas del país. En materia fiscal, hemos mantenido una rigurosa disciplina financiera, demostrando que cumplir con nuestras metas en materia de desarrollo social es armónico con finanzas públicas sanas y responsables”, manifestó.
En términos fiscales, apuntó, el gobierno “ha transitado sólidamente a una convergencia fiscal en 2025”, para cuyo cierre estiman alcanzar un superávit primario cercano a 0.2% del PIB y una reducción del déficit presupuestario de 5.7% en 2024 a 4.3% en 2025, equivalente a 1.4 puntos porcentuales del PIB.
Con lo anterior, prevén que la deuda pública cierre 2025 en un nivel equivalente a 52.3% del Producto Interno Bruto, “un nivel compatible con un balance público sostenido a lo largo del tiempo, muy por debajo del promedio de países de desarrollo económico similar, y congruente con la trayectoria de financiamiento bajo condiciones muy favorables para la Hacienda Pública”.
Según Amador Zamora, la estabilidad de la deuda se ha logrado mediante una estrategia de manejo responsable de pasivos, que incluyó la colocación de nuevos bonos de referencia con vencimiento en 2032 y 2038 por 6,794 millones de dólares, así como el vencimiento anticipado de dos bonos originalmente programados para 2026 por 3,593 millones de dólares.
“Estas acciones redujeron presiones de liquidez y extendieron vencimientos de nuestra deuda aprovechando las condiciones de mercado favorables a nuestro país”, indicó.
En el sector energético, resaltó, el gobierno impulsó acciones para fortalecer financieramente a Petróleos Mexicanos, mejorando su perfil de vencimientos y reduciendo el costo de financiamiento a través de una estrategia de capitalización y financiamiento.
Por otro lado, mencionó que el gobierno federal también avanzó hacia una política de ingresos más justa y sostenible. La expansión de programas sociales y la inversión pública, dijo, se realizaron sin necesidad de una reforma fiscal, gracias a esfuerzos para combatir la corrupción y la evasión fiscal, beneficiando a los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones. Como ejemplo, la recaudación de impuestos en comercio exterior creció 22% respecto al año anterior, resultado del fortalecimiento en el combate al contrabando y de mejoras tecnológicas, legales y operativas en aduanas.
Desde el punto de vista económico, aseveró que la coordinación entre distintos órdenes de gobierno ha permitido que México muestre resiliencia frente a choques externos.
Añadió que el crecimiento económico se mantiene positivo a pesar de un entorno global complejo, respaldado por organismos internacionales que ajustaron al alza sus proyecciones para 2025 y 2026, como el Fondo Monetario Internacional y la OCDE.
Finalmente, Amador Zamora acentuó que variables clave, como el empleo formal en niveles máximos históricos, una tasa de desempleo de 2.6%, inflación controlada, comercio exterior dinámico, déficit de cuenta corriente manejable y reservas internacionales superiores a 240 mil millones de dólares, confirman la solidez de la economía mexicana.
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