Grupo Financiero BASE ajustó su previsión de crecimiento para la economía mexicana a 1.6% para 2024, desde el 2.5% pronosticado previamente. Para el próximo año espera un avance de sólo 0.8 por ciento.
Tras valorar los datos que se publicaron en el primer trimestre, modificó su rango sobre el posible crecimiento del producto interno bruto (PIB) de este año, a 1.3%-2.0% desde el 1.5%-3.0% calculado antes.
En un análisis, la institución financiera explicó que la economía mexicana mostró señales consistentes de desaceleración desde el cuarto trimestre de 2023, cuando el PIB mostró un crecimiento trimestral de sólo 0.08%, siendo el peor desempeño desde el tercer trimestre del 2021.
Derivado de este resultado, la economía creció 3.23% el año pasado, desacelerándose desde un avance de 3.94% en 2022.
BASE resaltó que la situación se ha agravado al comienzo de 2024, “y se ha confirmado con el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) que en enero mostró una contracción mensual de 0.63%, su cuarta al hilo y la mayor caída desde mayo de 2020”.
“La contracción de la actividad económica en enero hace probable de que el PIB de México se contraiga en el primer trimestre de 2024 y registre una desaceleración en el crecimiento de todo el año.
“Asumiendo un efecto rebote del IGAE, con un crecimiento mensual de 0.6% en febrero y proyectando un crecimiento de 0.4% en marzo, el PIB mostraría una contracción trimestral de 0.4% durante el primer trimestre, que, de confirmarse, sería la primera contracción trimestral del PIB desde el tercer trimestre del 2021 y la mayor desde el segundo trimestre del 2020”, puntualizó.
El grupo financiero añadió que para que se observe un crecimiento trimestral en el primer trimestre, durante febrero y marzo el IGAE tendría que tener un avance de 0.90% o superiores, algo que es “históricamente inusual”.
“El desempeño negativo de la actividad económica al comienzo del año también es preocupante, pues normalmente al tratarse de año electoral en México debería observarse un mayor dinamismo”, acentuó.
Cabe mencionar que el ajuste al pronóstico de BASE también responde a que el consumo mostró en enero un retroceso mensual de 0.60%, la mayor contracción mensual desde febrero de 2023 (-1.17%). En su comparación anual, aunque reportó un crecimiento de 1.90%, el avance fue muy inferior al 5.50% de diciembre.
En tanto, la inversión fija bruta se estancó. En enero tuvo un avance mensual de sólo 0.14%, “sin mostrar crecimiento desde septiembre de 2023”. A tasa anual, la inversión mostró un crecimiento de 13.82% en enero, siendo la menor tasa de crecimiento desde marzo del año pasado.
BASE también consideró que las exportaciones (medidas en dólares) mostraron una contracción de 1.05% trimestral durante el cuarto trimestre del 2023 y en enero se contrajeron 2.53% mensual.
En febrero las exportaciones mostraron una recuperación al crecer 4.24% mensual, pero esto se debió principalmente al componente automotriz que creció 7.93% mensual.
Bajo este contexto, el grupo financiero considera que en el segundo trimestre del año la economía crecerá en un nivel de 1.0%, mientras que para el tercero y el cuarto trimestre vaticina un avance de 0.6 por ciento.
“Con lo anterior, se obtiene una estimación puntual de crecimiento de 1.6% en todo 2024, revisado a la baja desde 2.5% en la estimación previa y un rango entre 1.3% y 1.8% anual”.
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