La subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, María del Carmen Bonilla, aseguró que el gobierno federal impulsa una agenda transversal de género en el sistema financiero, con efectos económicos concretos y participación amplia de instituciones públicas y privadas.

En el marco de la 89 Convención Bancaria, la funcionaria resaltó que cerrar las brechas no es únicamente un tema de inclusión, sino también una oportunidad para ampliar el mercado financiero y fortalecer su profundidad.

Abundó que, cuando más mujeres participan en los espacios donde se toman decisiones —en comités de crédito, alta dirección y equipos de diseño de productos—, se amplían las perspectivas desde las cuales se entienden las necesidades de la población, lo que se traduce en mejores productos, servicios financieros más accesibles y mayores oportunidades económicas.

Por ello, desde la Secretaría de Hacienda se han impulsado distintos esfuerzos para fortalecer esta agenda.

En particular, a través del Comité Interinstitucional para la Igualdad de Género en Entidades Financieras (instancia público-privada), se ha promovido una agenda transversal de género sólida en el sector financiero”, indicó.

La subsecretaria detalló que dicho Comité cuenta actualmente con cuatro meses de trabajo activo y una hoja clara para avanzar hacia la incorporación sistemática de la perspectiva de género en productos y prácticas del sector financiero. Actualmente, reúne a 23 instituciones del sector.

En el ámbito de la política pública, dijo, se ha avanzado hacia la institucionalización de esta agenda “mediante la incorporación del eje transversal de género en distintos instrumentos estratégicos del sector, como el desarrollo de herramientas como el Marco de Igualdad de Género e Inclusión Social”.

Pero estos avances se han traducido en acciones concretas dentro de las instituciones financieras. Así, hoy se han impulsado más de 370 iniciativas con perspectiva de género, que van desde el desarrollo de productos financieros dirigidos a mujeres hasta programas de mentoría”.

Asimismo, indicó que se implementa un piloto de la guía “Expandiendo la inclusión financiera de las mujeres en México”, con el objetivo de derivar prácticas de incorporación en instituciones, desde la alta dirección hasta el diseño de productos y servicios. También se han desarrollado espacios de aprendizaje colectivo y fortalecimiento de capacidades.

Estos avances muestran algo muy importante: cuando las instituciones trabajan de manera coordinada, es posible transformar gradualmente las prácticas del sector y avanzar hacia un sistema financiero más incluyente.

Lo más relevante es que esta agenda ya está empezando a permear en distintas dimensiones del sistema: en la gestión de talento, en la cultura organizacional y también en el diseño de productos financieros, porque la igualdad de género no es una política aislada, es una dimensión que atraviesa ámbitos fundamentales”, destacó.

Dichos ámbitos son la gestión del talento en las instituciones, una mejor cultura organizacional y procesos internos, así como una mayor diversificación en la toma de decisiones que responda a las necesidades de la población.

Al final, un sistema financiero más incluyente no solo fortalece las instituciones, también fortalece el mercado”, concluyó.

ER