El gobierno federal anunció el que será su proyecto tecnológico más ambicioso, que es el próximo desarrollo de la supercomputadora Coatlicue, y que promete ser la más poderosa de América Latina

En su conferencia de prensa de todas las mañanas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el director de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), José Antonio Peña Merino, y la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, hicieron la presentación formal del proyecto.

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Coatlicue estará equipada con 14,480 GPU (unidad de procesamiento gráfico) y podrá realizar cientos de miles de billones de operaciones por segundo, con lo que se convertirá en la supercomputadora más potente de la región, por encima incluso de Pegasus, ubicada en Brasil, informó Peña Merino.

El funcionamiento de este tipo de equipos depende de miles de procesadores que trabajan de manera simultánea en tareas que, para una computadora convencional, tomarían meses o años.

Claudia Sheinbaum informó que la construcción de Coatlicue comenzará el próximo año y operará bajo un modelo de colaboración entre instituciones gubernamentales y académicas. Subrayó que el proyecto forma parte de la estrategia nacional para hacer de México una “potencia científica”.

¿Para qué servirá Coatlicue?

La supercomputadora permitirá realizar cálculos en masa en tiempos récord, por lo que podrá ser de utilidad para realizar las siguientes tareas.

* Investigar fenómenos climáticos extremos y fortalecer sistemas de alerta temprana ante huracanes.

* Analizar datos satelitales para mejorar la planeación agrícola.

* Apoyar a la investigación pública en áreas estratégicas como salud, agua, energía y movilidad.

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* Procesar información fiscal y aduanera para combatir fraudes en el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

* Desarrollar modelos avanzados de inteligencia artificial en español y lenguas indígenas.

* Respaldar proyectos de emprendimiento y otorgar servicios de supercómputo a la iniciativa privada.

Los funcionarios informaron que esta infraestructura impulsará el crecimiento económico, elevará la competitividad tecnológica y reducirá la dependencia de plataformas extranjeras.

Un proyecto nacional con despliegue internacional

Coatlicue forma parte de un plan integral que incluye la creación del Clúster Nacional de Supercómputo y del futuro Centro Mexicano de Supercómputo, cuya operación comenzará en enero de 2026.

Sin embargo, la primera fase del proyecto no se desarrollará en México, sino en Europa. Como parte de un acuerdo con Barcelona Supercomputing Center (BSC), se establecerá temporalmente un centro operativo en España mientras se construyen las instalaciones nacionales.

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Además, parte del personal técnico recibirá capacitación en la India.

Peña Merino aseguró que ni este convenio ni la formación internacional comprometen la soberanía del país, ya que aceleran la preparación del equipo que operará Coatlicue en territorio mexicano.

Costos, dimensiones y operación

La supercomputadora requerirá de una inversión de 6,000 millones de pesos (mdp).

Asimismo, Coatlicue integrará alrededor de 14,480 unidades de procesamiento gráfico, unas 375,000 computadoras equivalentes y podrá ejecutar más de 314,000 billones de operaciones por segundo.

Se prevé que esté completamente operativa en un lapso aproximado de 24 meses.

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Aunque México ya cuenta con equipos de alto rendimiento en universidades como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) y el Instituto Tecnológico y de Estudio Superiores de Monterrey (ITESM), ninguno alcanza la capacidad que tendrá Coatlicue, además de que tampoco existe ningún esfuerzo nacional que coordine a dicha infraestructura.

De esta manera, la creación del Clúster Nacional de Supercómputo tratará de coordinar esfuerzos y evitar duplicidades.

GC