Con la Estrategia Nacional de Educación Financiera 2025-2030, el gobierno federal busca reforzar las competencias financieras digitales y sostenibles de la población para fortalecer su salud financiera, afirmó Alfredo Navarrete, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Durante la inauguración del 4º Congreso Educación Financiera en la Era Digital, organizado por la Asociación de Bancos de México (ABM), el funcionario subrayó que, mediante el Comité de Educación Financiera de la dependencia, la administración federal impulsa una visión integral en materia de finanzas personales.
En ese sentido, señaló que la Estrategia Nacional reconoce que la educación financiera “no es un fin en sí misma, sino una herramienta que permite a las personas tomar mejores decisiones, mejorar su bienestar y fortalecer la resiliencia económica de las familias y del país”.
“La estrategia responde a los retos que enfrenta México en materia de planeación financiera, confianza en el sistema y resiliencia económica y su objetivo es fortalecer las competencias financieras y digitales de la población y las Pymes (pequeñas y medianas empresas) mediante herramientas coordinadas que promuevan el uso responsable de los recursos, la toma de decisiones informadas y una gestión financiera sólida a nivel personal y empresarial”, expuso el funcionario, quien también destacó que existe un consenso sobre la necesidad de promover la educación financiera desde edades tempranas.
Por ello, dijo, Hacienda trabaja “en estrecha colaboración” con la Secretaría de Educación Pública (SEP) para integrar estos conocimientos desde la escuela.
De acuerdo con Navarrete, esta coordinación ha permitido establecer las bases para que la educación económica y financiera se incorpore de manera transversal en la Nueva Escuela Mexicana, reconociéndola como una competencia esencial para la vida.
En este contexto, resaltó la creación de Aventuras Financieras, una plataforma diseñada para acercar contenidos prácticos y dinámicos adaptados a las distintas etapas educativas.
“Este esfuerzo conjunto está listo para implementarse y representa un paso decisivo hacia una política educativa más inclusiva y conectada con los desafíos reales de la economía ciudadana”, manifestó.
El representante de la SHCP añadió que la meta es que las futuras generaciones no sólo comprendan el valor del dinero, sino también el valor de planear, ahorrar y construir proyectos de vidas sostenibles.
Finalmente, el funcionario recalcó que las acciones de Hacienda en la materia buscan formar ciudadanos y ciudadanas capaces de vincular sus decisiones financieras con su bienestar personal, su entorno social y el desarrollo de un país más equitativo, informado y resiliente.
Lo anterior, en un contexto “de grandes transformaciones”, en el que la digitalización “ha modificado la manera en que trabajamos, aprendemos y también cómo administramos nuestro dinero”.
Esto, dijo, plantea un doble reto: aprovechar el potencial de la tecnología para ampliar la inclusión financiera y al mismo tiempo “asegurar que las personas cuenten con las habilidades necesarias para usarla de forma segura, informada y responsable”.
“Así, la educación financiera se reconoce como una condición necesaria para que la inclusión financiera contribuya a la salud financiera de las personas y las empresas, al dotar a la población de conocimientos y habilidades para administrar sus recursos, planear y prevenir riesgos, tomar decisiones que mejoren su estabilidad económica”.
er





