Legisladores federales de Estados Unidos y organizaciones relacionadas con la agricultura dieron su respaldo a Katherine Tai, representante Comercial del gobierno de Estados Unidos, por haber solicitado una etapa de consultas a México en relación con el decreto que prohíbe el maíz genéticamente modificado para consumo humano.

El viernes de la semana pasada, la oficina del Representante Comercial hizo formalmente la petición al gobierno mexicano para abrir un periodo de consultas de solución de disputas, en aras de revisar el contenido del decreto del presidente Andrés Manuel López Obrador, que prohíbe la utilización de dicho grano en la industria de masa y tortilla por razones de salud.

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No obstante, el decreto sí permite provisionalmente la utilización del maíz genéticamente modificado o transgénico, como lo llaman las autoridades mexicanas, para uso industrial y como alimento del ganado.

La petición de consultas se sustenta en el capítulo 31 de solución de disputas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“Autoridades electas y líderes industriales reconocieron las acciones de Katherine Tai y el compromiso de la oficina del Representante Comercial para defender los intereses de los productores y agricultores norteamericanos”, refirió este viernes la oficina del Representante Comercial, en un comunicado.

Uno de los legisladores que felicitó a Tai fue Jason Smith, presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, quien destacó que en marzo pasado se reunió personalmente con López Obrador, para abordar el caso del maíz genéticamente modificado.

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Consideró que “México tiene la oportunidad en estas consultas de demostrar al mundo que es capaz de honrar sus compromisos comerciales, al apegarse a la ciencia y levantar sus restricciones sin fundamento al maíz criado en Estados Unidos”.

Asimismo, el senador Deb Fischer destacó la relevancia de impedir actos de transgresión en contra del T-MEC y de hacer prevalecer sus reglas.

“Este es otro paso importante para impedir violaciones flagrantes de México contra el T-MEC. Como he dicho en varias ocasiones, debemos usar todas las herramientas a nuestro alcance para detener esta prohibición no científica y económicamente dañina del maíz genéticamente modificado”, dijo el legislador, citado por el comunicado.

La Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas (AFBF en inglés) también dio su punto de vista sobre esta nueva etapa de consultas que pidió el gobierno norteamericano, después de otro periodo de consultas técnicas, bajo el capítulo 9 del T-MEC, que se abrió en marzo y que concluyó sin avances.

La AFBF lamentó que “desafortunadamente el presidente López Obrador continúe ignorando la ciencia y el marco legal del T-MEC” y exhortó a “Tai y Tom Vilsack, secretario de Agricultura, a continuar presionando para garantizar que México cumpla con sus obligaciones dentro del T-MEC, al permitir un comercio justo para Estados Unidos”.

Otro agente relevante que se ha preocupado por el decreto mexicano contra el maíz genéticamente modificado es la Organización de Innovación Biotecnológica (BIO en inglés).

Nancy Travis, vicepresidenta de Asuntos Internacionales de BIO, agradeció las gestiones de Katherine Tai y del Departamento de Agricultura, para abrir la nueva etapa de consultas con el gobierno mexicano.

“La esperanza de BIO es que las consultas resuelvan este asunto y hagan regresar a México a un camino regulatorio para los productos agrícolas innovadores, que esté sustentado en la ciencia, y que sea transparente y predecible”, refirió Travis, citada por el comunicado.

GC