La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que su gobierno impulsará diversos proyectos de reforma legal en el segundo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión, entre los que destaca la relativa a la prohibición de la siembra de maíz transgénico.
“Hay muchas leyes que vamos a presentar. La reforma constitucional para prohibir el maíz transgénico, que modifica el artículo 4 constitucional, que establece claramente que el maíz es un elemento de identidad nacional y que no debe sembrarse en nuestro país maíz transgénico y que debe procurarse la agroecología”, comentó la mandataria.
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En su conferencia de prensa de todas las mañanas, Claudia Sheinbaum también explicó que el proyecto de reforma está encaminado a evitar que se utilicen “químicos en la siembra del maíz”.
Además, el proyecto modifica el artículo 27 constitucional para que el Estado garantice que esta disposición de prohibir la siembra de maíz transgénico se cumpla, agregó la mandataria.
Claudia Sheinbaum confió en que el Congreso de la Unión sacará adelante este y otros proyectos de ley en las próximas semanas, después de que se inaugure el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones el 1 de febrero.
“Sin maíz no hay país”, en desacuerdo con el proyecto
Como se informó, el gobierno federal envió la semana pasada a la Cámara de Diputados el proyecto de reforma constitucional en materia de maíz transgénico, que solo prohíbe la siembra del maíz transgénico de manera general
Después de revisar el contenido de esta reforma constitucional, la organización “Sin maíz no hay país” manifestó su desacuerdo con este proyecto enviado por el gobierno de Claudia Sheinbaum a la Cámara de Diputados, al únicamente establecer la prohibición para el maíz transgénico pero no así del maíz genéticamente modificado, lo que abre la puerta del mercado mexicano a la recepción de granos sujetos a “otro tipo de técnicas” biotecnológicas.
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“Para nosotros representa un grave retroceso pues aparenta proteger al maíz como elemento de identidad nacional, pero en realidad pone en peligro la biodiversidad, la cultura y la soberanía alimentaria del país al solo prohibir una forma de maíz genéticamente modificado como el maíz transgénico y abre la puerta a otras técnicas”, aseguró la organización en un comunicado.
Asimismo, la organización lamentó que el proyecto de reforma no indique explícitamente la prohibición del maíz genéticamente modificado para el consumo humano.
“Es indispensable establecer la prohibición del consumo humano de maíz genéticamente modificado, ya que representa un peligro para la salud de la población mexicana, pues como se sabe es nuestro principal alimento y no existen evaluaciones que garanticen la inocuidad del maíz genéticamente modificado en la ingesta diaria de humanos”, agregó “Sin maíz no hay país”.
Causas sociales
Con este comunicado, la organización recordó a Claudia Sheinbaum que su partido político Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), los gobiernos emanados de ese partido —lo que se hace llamar Cuarta Transformación— y ella misma adoptaron la causa de proteger la “biodiversidad de nuestros maíces”, así como la salud de la población.
De ahí la extrañeza de “Sin maíz no hay país” sobre la entrega del proyecto de reforma a los artículos 4 y 27 constitucionales, que solo habla de prohibir la siembra de maíz transgénico.
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La molestia de la organización se debe a que, en los hechos, el proyecto de Claudia Sheinbaum sobre el maíz transgénico echa para atrás el decreto publicado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2023, que prohíbe la importación, siembra y producción de maíz genéticamente modificado para consumo humano, además de que establece su retiro gradual del mercado nacional para consumos animal e industrial.
Pero, como se recordará, dicho decreto fue impugnado por los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, a través de un panel de solución de controversias bajo las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Sin embargo, en diciembre pasado, el panel encontró que el decreto viola las reglas del T-MEC y se concedió a México un plazo para que actuara en consecuencia; de manera que el proyecto de reforma constitucional pretende ser la contestación de México a la resolución del panel.
GC





