Los factores geopolíticos y de seguridad económica han adquirido un peso cada vez mayor en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), debido al impacto que tienen los intereses de política exterior de Estados Unidos sobre sus decisiones comerciales, reconoció Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía.

“El tema geopolítico está cada vez más dirigiendo las decisiones de Estados Unidos. O sea, el tema de seguridad económica hoy es mucho más importante de lo que había sido nunca antes”, dijo el funcionario en una conferencia de prensa, para presentar el proyecto de inversión de GreenLight Biosciences en México.

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La Secretaría de Economía prepara las propuestas y argumentos que México llevará a la cuarta ronda de conversaciones con Estados Unidos para la revisión del Tratado, prevista para principios de septiembre en Washington, D.C., aunque todavía no existe una fecha precisa para ese encuentro.

Las discusiones incluyen temas complejos como las reglas de origen, la seguridad económica y la reducción de dependencias en productos estratégicos. En este último punto, Ebrard Casubón puso como ejemplo a los semiconductores, ya que México y Norteamérica mantienen una fuerte dependencia de proveedores externos.

No va a bastar con aranceles. Se tiene que trabajar para que haya producción en Norteamérica”, dijo Ebrard Casaubón.

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La discusión ocurre en un contexto de mayor competencia internacional para Estados Unidos, que enfrenta a China y Rusia en una disputa por afianzar su influencia económica y política global.

De ahí que el gobierno estadounidense ha modificado su política comercial, mediante la imposición de aranceles a mercancías importadas de todo el mundo, incluido México.

En las negociaciones para la revisión del T-MEC, un tema relevante es la aplicación de la Sección 232, una regulación mediante la cual el gobierno estadounidense impuso aranceles al acero, aluminio y cobre, además de aranceles para los autos y autopartes importados.

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Marcelo Ebrard afirmó que el gobierno mexicano ha presentado argumentos para demostrar que esos impuestos no han producido el efecto esperado. Como ejemplo, expuso que las exportaciones mexicanas de acero hacia Estados Unidos han caído, mientras las importaciones estadounidenses de acero procedente de Asia aumentaron de forma exponencial.

Asimismo, México insistirá en impugnar los aranceles sustentados en la Sección 301, que sancionan a las mercancías hechas supuestamente con trabajo forzoso, además de que también se combatirá la intención de fijar aranceles con el pretexto de la capacidad o sobreproducción excedente.

Este último concepto genera objeciones de México por sus implicaciones jurídicas y comerciales.

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Marcelo Ebrard cuestionó que pueda atribuirse a un país una supuesta sobreproducción sólo por la capacidad de sus empresas. Explicó que la demanda y los precios también determinan el intercambio.

Como ejemplo, planteó el caso del gas estadounidense: aunque ese país tenga una gran capacidad productiva, México puede adquirirlo porque ofrece un precio competitivo.

GC