El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, resaltó que los países de Norteamérica pueden optar por fragmentarse y dividirse con acusaciones y aranceles, como los propuestos por Donald Trump, o fortalecer su integración y hacer más competitiva a la región.

Durante la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum, el funcionario acentuó que el comercio interregional entre México, Estados Unidos y Canadá, de enero a septiembre de este año, alcanzó los 1,776.5 billones de dólares.

Cifras como esa, que representa un tercio del Producto Bruto Interno (PIB) mundial, podrían ser impactadas si los países norteamericanos inician una guerra comercial.

Al respecto, Ebrard comentó que en la mesa hay dos alternativas; una es fragmentar la región “con acusaciones y tarifas” y la otra es mantenerse unidos para fortalecerla.

Podemos hacer eso (dividirse) si queremos, porque si nos ponen una tarifa, nosotros ponemos otra, y Canadá pone otra, entonces va a ser una división de nunca acabar. O construimos juntos una región fuerte, competitiva y preparada para liderar el futuro y competir con otras regiones”, expuso.

El funcionario añadió que en el caso de México, opta por trabajar juntos y “crear una región más fuerte”, no por un conflicto y una división.

Propuesta mexicana

En ese sentido, mencionó que el planteamiento de México es mantener el trabajo conjunto, para tener estabilidad regional.

Hay que cooperar en seguridad, en migración, en gobernanza, en muchos temas… estabilidad regional”, apuntó.

El segundo punto, dijo, es prosperidad compartida, que, de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, debe ser el objetivo de los tres países.

Todo lo que vaya contra la prosperidad compartida no funciona. Todo lo que sean impuestos innecesarios, encarecer productos, dificultar producción, va en contra de la prosperidad compartida que queremos”, añadió el titular de Economía.

Por otro lado, subrayó la necesidad de aumentar la competitividad global, y “las tarifas nos fragmentan, dificultan la tarea de las industrias, hacen que se pierdan empleos, se pierda la competitividad y se afecta tanto a Estados Unidos en primerísimo lugar, pero también a los demás, a México y a otros socios”.

¿Qué debemos hacer? Pues optimizar las cadenas regionales de suministro, mantener costos bajos, garantizar que nuestros productos lideren los mercados globales y trabajar en equipo, no dividirnos.

Esto tiene muchas simpatías en México, en Estados Unidos y también en Canadá. Y pensamos que es una ruta adecuada, inteligente para las circunstancias que está viviendo el mundo”, apuntó.

De acuerdo con el funcionario, empresarios de diversos sectores se han manifestado a favor del plan mexicano y están en total disposición de apoyar la propuesta frente a sus pares de EU y Canadá.

“Muchas personas me han llamado para mostrar su disposición. Desde luego toda la industria automotriz, pero no sólo la industria automotriz, la aeronáutica, la producción agropecuaria, bueno, todas las ramas financieras para apoyar la propuesta de México… Tiene un apoyo impresionante, muy amplio en los Estados Unidos y en todo el mundo.

“Entonces, Presidenta, estamos ya trabajando en esto, en la línea que usted nos dio, y también estamos acelerando las conversaciones con la Unión Europea para terminar la modernización del acuerdo con la Unión Europea y acelerar los acuerdos con países como Brasil en Latinoamérica y otras instrucciones que nos ha dado”, concluyó.

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