“Las implicaciones crediticias en el corto plazo de los posibles aranceles son limitadas, pero los efectos del flujo de efectivo dependerán de la capacidad de trasladar el costo a los consumidores y de la flexibilidad de los procesos de manufactura”, apuntó Fitch a través de un comunicado.La calificadora prevé un impacto particularmente severo para el sector automotriz. Tanto Volkswagen y BMW como Nissan, Honda y Toyota cuentan con plantas en territorio mexicano. El traslado de plantas de producción a suelo estadounidense es precisamente uno de los efectos mencionados por el mandatario estadounidense Donald Trump para justificar la imposición de aranceles.
A pesar de que la amenaza del golpe arancelario se cierne sobre México, todavía no es seguro que vaya a dejarse caer. Trump considera que las negociaciones con México continuarán más allá del 10 de junio, cuando la primera ronda de aranceles entre en efecto. Sin embargo, existe resistencia en Washington por parte de su oposición, de sus colegas de partido y de gente al interior de su administración. Los aranceles iniciarán con una tasa de 5% en junio e irán incrementando cinco puntos porcentuales cada mes si el gobierno mexicano no detiene el flujo de inmigrantes ilegales hacia Estados Unidos. La tasa máxima de 25% se alcanzaría en octubre. Cabe señalar que el gobierno estadounidense dejó poco claros los lineamientos que consideraría satisfactorios para retirar los gravámenes. Te puede interesar: Golpe a manufactura mexicana por aranceles, de hasta 17 mil 500 mdd cachMexico is sending a big delegation to talk about the Border. Problem is, they’ve been “talking” for 25 years. We want action, not talk. They could solve the Border Crisis in one day if they so desired. Otherwise, our companies and jobs are coming back to the USA!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 2, 2019





