En un intento por mantener a Pemex -y las finanzas públicas- a flote, el gobierno federal anunció una serie de apoyos directos y alivios fiscales para rescatar a la empresa estatal, la cual figura en la administración corriente como una pieza central de su plan de ingresos. La inyección de 5 mil mdd fue recibida con frialdad por las calificadoras. Moody’s apuntó que más apoyo podría ser necesario, subrayando que el hecho de que Pemex aún dependa de la mano del gobierno federal “continúa siendo un riesgo clave a mediano plazo para las perspectivas crediticias del soberano” . Fitch Ratings, por su parte, calificó el apoyo como “moderado”. El subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio González, aclaró que la inyección de capital para el pago de deuda será el último apoyo nuevo que reciba la petrolera este año, subrayando que no es algo que se repetirá en el resto del sexenio. Te puede interesar: Niega Rocío Nahle que Pemex planee ceder negocio de aguas profundas a privados cach@Pemex reduce su deuda externa. El dinero asignado sirvió para recomprar 5 mil millones de dólares en bonos. Esta transacción ha hecho a #Pemex más atractivo para inversionistas.
— Gabriel Yorio (@GabrielYorio) September 24, 2019
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