El secretario de Administración y Finanzas de la Ciudad de México, Juan Pablo de Botton Falcón, y la titular de la Unidad de Planeación y Estrategia de Sustentabilidad de Banobras, Daniela Cuéllar Muller, destacaron la necesidad de integrar criterios de sostenibilidad y riesgos ambientales en el financiamiento de infraestructura, así como de fortalecer la participación de la banca en proyectos con impacto social.
En el marco de la 89 Convención Bancaria y durante el panel “La banca como aliada en el desarrollo de comunidades sostenibles”, el funcionario capitalino subrayó que la evaluación de proyectos debe ir más allá de la rentabilidad tradicional, incorporando factores ambientales y de largo plazo.
“Estamos en la época en la cual tenemos que ver no solamente el project finance de los proyectos, estamos en esa época en la cual tenemos que ver flujos y riesgos, y dentro de los riesgos tenemos que ver los riesgos ambientales.
“Un proyecto a 20, a 30 años no va a poder ser sostenible si no tiene en cuenta toda su resiliencia climática y también los riesgos, incluso reputacionales, que pueden venir con cuestiones ambientales, y eso va a ser muy vigente ahora y para lo que sigue, y se puede pensar con las consecuencias de lo que viene del Medio Oriente, pero, en general, para todo lo que viene, creo que es un tema súper importante, que el realismo político requiere realismo económico”, apuntó.
En ese sentido, destacó el uso de instrumentos financieros sostenibles en la capital del país. Recordó, como ejemplo, que la Ciudad de México regresó a la Bolsa Mexicana de Valores al emitir el Bono Verde más grande en la historia de la ciudad, por 3 mil millones de pesos, destinado a proyectos de movilidad sustentable.
“Contamos con el acompañamiento de instituciones financieras aliadas y particularmente de la banca, a las cuales le estamos muy agradecidos. Todo esto en cuanto aún, digamos, tuvimos la confianza de los inversionistas con dos veces la demanda.
“Estamos hablando de afores, aseguradoras, banca, banca de desarrollo, también inversionistas institucionales que tienen confianza en la ciudad, y confianza en que vamos a utilizar esos recursos para financiamiento con un impacto positivo en el medio ambiente”.
Por su parte, Daniela Cuéllar Muller señaló que, por primera vez, en el programa institucional de Banobras se incluyeron metas asociadas a sostenibilidad, particularmente en emisiones, con un objetivo de alrededor de 4 mil millones anuales hasta 2030, además del financiamiento a proyectos sostenibles por 5 mil 300 millones de pesos anuales.
“Esto, de 2018 a la fecha, nos ha podido dar financiamiento por alrededor de 114 mil 721 millones de pesos en temas de proyectos sostenibles, y nuestra cartera sostenible ha rondado entre el 10 y 13 %, por lo cual nosotros queremos aumentarla aún más y creemos que tenemos mucho potencial ahora con este plan.
“Hemos emitido por casi 80 mil billones de pesos de 2017 a la fecha y dentro de la cual desde el 2022 empezamos a incorporar el tema de perspectiva de género, lo cual ha sido un tema novedoso, dado que un banco de infraestructura está ligando el tema de género y no apoyamos directamente a las mujeres, pero indirectamente a través de los proyectos y teniendo seguimiento a través de indicadores, podemos elevar la calidad de la vida de las mujeres”, comentó.
Cuéllar añadió que, tras la publicación de la taxonomía sostenible por parte de la Secretaría de Hacienda, en Banobras han podido alinear su nuevo marco a estos lineamientos, aunque reconoció que se trata de un proceso gradual debido a diversos retos.
“Los retos pues obviamente están en los municipios, hay muchos municipios que nosotros tenemos en nuestra cartera que no tienen las capacidades técnicas para poder tener esa información; sin embargo, nosotros también estamos dando capacitaciones para que podamos tener esa información y podamos asociarlo con los proyectos sostenibles”, concluyó.
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