El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa reducir los aranceles sobre algunos productos de acero y aluminio, de acuerdo con fuentes con conocimiento del tema citadas por el periódico británico Financial Times.
Según la publicación, la revisión obedece a que en el Departamento de Comercio y en la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos consideran que los gravámenes están afectando a los consumidores, al elevar los precios de bienes como moldes para tartas y latas de alimentos y bebidas.
Las fuentes, que solicitaron el anonimato, señalaron que el gobierno estadounidense analiza una lista de productos impactados por las tarifas y prevé eximir ciertos artículos, frenar la ampliación de las listas vigentes y, en su lugar, iniciar investigaciones de seguridad nacional más focalizadas sobre determinados bienes.
En marzo de 2025, Trump impuso aranceles de hasta 25% a las importaciones de acero y aluminio. Posteriormente, en junio, el gravamen se elevó a 50%. Más adelante, en agosto, el Departamento de Comercio incorporó 407 productos manufacturados a la relación de mercancías sujetas a la cuota aplicable al acero, aluminio y cobre, decisión que presiona los costos de insumos relevantes para la industria.
Entre los productos alcanzados por la medida se encuentran turbinas de viento, grúas móviles, bulldozers, maquinaria pesada, vagones de tren, muebles, compresores y bombas, entre otros bienes utilizados en distintas cadenas productivas.
En ese momento, el sector privado estadounidense advirtió que la determinación implicaría mayores costos de producción en industrias estratégicas, como la automotriz, la construcción y la fabricación de bienes de capital. La preocupación radica en que el encarecimiento de maquinaria e insumos terminaría trasladándose a los precios finales para los consumidores y restaría competitividad a las empresas de Estados Unidos.
Economistas y empresarios también han señalado que los aranceles representan una distorsión para las cadenas de suministro en América del Norte, con efectos sobre la integración productiva regional.
La víspera, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, informó que la semana pasada sostuvo reuniones en Washington con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y con el secretario de Comercio de ese país, Howard Lutnick.
En los encuentros se abordaron asuntos vinculados con el T-MEC, así como los aranceles aplicados al acero y aluminio mexicanos.
“Temas que se trataron: 12 puntos prioritarios que México ha venido planteando, esencialmente sobre el acero y el aluminio. O sea, es un arancel disfuncional en términos económicos y muy costoso”, dijo.
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