La economía mexicana creció 3.10% en 2023, desacelerándose desde un avance de 3.94% en 2022, según la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto Trimestral del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El órgano autónomo pronostica que, en el último trimestre del año, el producto interno bruto (PIB) sólo creció 0.10% trimestral. A tasa anual, y con series ajustadas estacionalmente, avanzó 2.4% en términos reales.
Pese a estos datos, Citibanamex sigue proyectando que el PIB nacional tenga un dinamismo cercano a 2.2%, aunque ahora con riesgos sesgados a la baja “ante el lento desempeño del cierre de 2023”.
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En una nota oportuna, la institución financiera resaltó que la economía mexicana sorprendió al alza en los primeros tres trimestres de 2023, principalmente por un desempeño mejor a lo estimado de la demanda interna, en particular por la inversión en la construcción no residencial y el consumo privado, así como por las exportaciones automotrices.
Sobre el último periodo del año, acentuó que el crecimiento de la demanda externa permaneció débil y la demanda interna se desaceleró significativamente, llevando a un estancamiento de la producción industrial y una desaceleración en los servicios.
Agregó que las cifras negativas publicadas hoy implican que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) cayó alrededor de 0.3% en diciembre (su proyección previa era de un aumento de 0.6%), desde una caída de 0.6% en noviembre, apuntando a una importante debilidad en la actividad económica al cierre de año.
“El crecimiento por debajo de lo estimado registrado en el cuarto trimestre del año también está relacionado con los efectos del huracán Otis, el cual impactó al estado de Guerrero el 25 de octubre”, señaló.
Riesgos para la economía
Hacia adelante, Citibanamex proyecta que la demanda externa permanezca relativamente débil ante una desaceleración en la economía estadounidense.
Igualmente, vaticina que la demanda interna se desacelere a medida que las condiciones del mercado laboral se relajen, las tasas de interés reales permanezcan elevadas y la inversión pública se estabilice.
“En este sentido estimamos un crecimiento del PIB de 2.2% en 2024.
“Vemos el balance de riesgos sesgados a la baja ante el lento desempeño del cierre de 2023; otros riesgos a la baja relevantes están relacionados a un “aterrizaje forzoso” de la economía estadounidense, mientras que los riesgos al alza están principalmente asociados a las tendencias de nearshoring”, concluyó.
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