La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) recortó su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2020, a un rango de entre -3.9 y 0.1 por ciento, debido al “elevado nivel de incertidumbre, ante la complejidad de la situación de la epidemia (del coronavirus o Covid-19)”. El rango previsto anteriormente ubicaba el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país entre 1.5 y 2.5 por ciento. La dependencia señaló en sus Pre Criterios de Política Económica que, esta estimación se realizó “bajo un escenario prudente” que consideró un balance de riesgos acorde con la elevada incertidumbre que existe sobre la actividad económica. Al respecto, expuso que la coyuntura actual “es más compleja que la que podía haberse anticipado en septiembre de 2019”, pues en un periodo muy reducido de tiempo, el panorama de la economía global se ha deteriorado de forma rápida y significativa. Abundó que, la velocidad con la que se ha propagado el Covid-19 a nivel global no sólo ha provocado la triste pérdida de vidas y la materialización de condiciones de enfermedad para un elevado número de personas, sino también ha generado que se implementen medidas sanitarias para su contención, y éstas “han producido efectos negativos importantes sobre la actividad económica, la disrupción de las cadenas de suministro a nivel global, mayor incertidumbre, así como volatilidad en los mercados financieros en todo el mundo”.
“Entre los diversos impactos destaca una fuerte caída en la demanda por petróleo y otras materias primas, que está propiciando una reducción en sus precios internacionales. (Además), la situación del mercado petrolero se ha visto exacerbada por la guerra de precios del petróleo entre Arabia Saudita y Rusia, que ha resultado en una mayor disminución en los precios de los energéticos a nivel global”.
A lo anterior se suma que, la elevada incertidumbre a nivel global ha generado una recomposición de los portafolios hacia activos con mayor liquidez y más seguros, generando una elevada volatilidad en los mercados financieros y el deterioro de la mayoría de las variables financieras nacionales e internacionales, en particular de las economías emergentes.
“En este contexto se ha observado una depreciación generalizada de las monedas emergentes, incluyendo el peso mexicano, así como un aumento en las primas de riesgo de los bonos de dichas economías”.
De esta forma, Hacienda pronostica que el tipo de cambio cierre el año en 22.9 pesos por dólar, que la inflación concluya en un nivel de 3.5 por ciento y que la mezcla mexicana se venda a 24 dólares por barril. Hacienda agregó que, aunque la velocidad del restablecimiento de la economía mundial y de la economía mexicana es todavía incierta, para 2021 se espera una recuperación de los efectos de la pandemia de Covid-19. De esta forma, estima que el crecimiento económico mejore con respecto a este año y se ubique entre 1.5 y 3.5%, rango sustentado en la mejoría en la actividad económica que se espera desde el tercer y cuarto trimestres de este año, una vez que concluya la contingencia sanitaria. Te puede interesar: Economía mexicana se contraerá 5.1% en 2020, estima Citibanamex erc