Aunque uno de los objetivos del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es fortalecer a Norteamérica y evitar que China domine el comercio mundial en 2050, las exportaciones del país asiático se mantienen en crecimiento, incluyendo las que realiza a nuestro país.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, las compras internacionales que México hizo a China ascendieron a 118 mil 200 millones de dólares en 2022, 14.86% más que lo reportado en 2021 (100 mil 629 mdd).
La principal compra de México a empresas chinas en 2022 fue de teléfonos, incluidos los teléfonos móviles y los de otras redes inalámbricas (10 mil 400 millones). También se importa maquinaria, otros dispositivos de electrónica, piezas de automóviles y plásticos.
Reducción de costos, el atractivo de China
Aunque tienen una gran diversidad de productos para ofrecer, son los menores costos de mano de obra lo que vuelve atractivas a sus importaciones. El salario promedio en China es significativamente más bajo que el salario promedio en México, lo que genera importantes ahorros de costos para los fabricantes.
A lo anterior se suma el acceso a un mercado grande y en crecimiento, toda vez que China es la segunda economía más grande del mundo y tiene una población de más de 1,400 millones de personas. Esto brinda a las empresas mexicanas acceso a un mercado grande y en crecimiento para sus productos.
Además, hay quienes aprovechan que México se encuentra mucho más cerca de Estados Unidos que de China, por lo que importan con el objetivo de enviar a EU en tiempos más cortos y con cuotas más bajas.
Te puede interesar: México exige un uso “razonable” de las demandas laborales bajo el T-MEC
En ese sentido, es importante señalar que México tiene una serie de tratados de libre comercio con otros países, incluidos Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea e incluso China. Esto facilita que las empresas mexicanas exporten sus productos a estos mercados.
Desafíos asociados con la importación desde China
Bajo este contexto, muchos emprendedores se preguntan si invertir en la importación de productos chinos es realmente seguro.
Bien, se trata de una decisión compleja que involucra una serie de factores que las empresas mexicanas deben sopesar, pues aunque los beneficios potenciales son extensos, también hay relevantes riesgos
La desventaja más grande está relacionada con la calidad de los productos chinos, que puede variar mucho. Es complicado que las empresas mexicanas se puedan asegurar de que los productos que reciben cumplan con sus estándares.
También existe un alto riesgo de falsificación y robo de propiedad intelectual en China, lo que puede ser una gran preocupación para las empresas mexicanas que importan.
Por otro lado, la situación política y económica en China puede ser volátil, lo que puede generar riesgos para las empresas mexicanas que adquieren productos a aquel país.
er





