El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) considera el escenario para la economía mexicana es complejo, en especial por la actividad electoral que habrá durante la primera mitad del año.
En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) acentuó que, generalmente, las elecciones presidenciales generan mayor cautela de la actividad productiva, lo que finalmente podría reflejarse en un avance más modesto.
“Y se extenderá a 2025, primer año del siguiente gobierno y un año de aprendizaje”, resaltó el Centro, el cual retomó que después de la pandemia, la recuperación de la economía fue lenta en comparación con otros países.
Abundó que el ajuste post-pandemia permitió tasas de crecimiento elevadas en la economía mexicana en 2021-2022 (6.0% y 3.9%, respectivamente). Incluso, en 2023 la tasa de crecimiento se mantuvo por arriba de 3.0%.
No obstante, resaltó que ya se aprecian signos importantes de un nuevo episodio de debilidad, sobre todo si se considera que en el último trimestre de ese año la economía creció 2.4%, su menor avance en los últimos ocho trimestres.
En ese sentido, resaltó que la falta de estímulos, un “entorno dominado por la ausencia de un estado de derecho sólido, violencia creciente con una impunidad casi total, en conjunto con un entorno de elevada corrupción, son elementos que han limitado un mayor crecimiento”.
El CEESP agregó que la inversión también tardo en recuperarse, aunque tuvo una “sorpresiva” recuperación con tasas de crecimiento de dos dígitos a partir de diciembre de 2022, que en principio se consideró como resultado de la evolución de la inversión pública asociada a los proyectos insignia del gobierno. También, la inversión privada mostró un comportamiento similar, aunque no hay indicios claros de su origen.
“Pero pese a este dinamismo de la inversión no se aprecia una incidencia importante en el crecimiento de la economía”, expuso.
Cabe mencionar que la estimación que publicó la UNCTAD a finales de enero sobre los flujos de inversión extranjera directa (IED) elevó el optimismo sobre la situación del país. El Monitor de Tendencias de Inversión Global resaltó a México como uno de los países más dinámicos como receptor de IED en 2023, tras estimar la entrada de 43,900 millones de dólares (md) por este concepto, lo que representaba un incremento de 21.0%.
Sin embargo, las cifras recientes que dio a conocer la Secretaría de Economía reportan que en 2023 la cifra preliminar de IED a México fue de 36,058 md, lo que representó un avance de sólo 2.2% respecto a la cifra preliminar del año previo. Si la comparación se hace con la cifra corregida, se aprecia una disminución de 0.7%.
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“Es de esperar que con estos resultados las perspectivas se vean afectadas generando una visión menos optimista y más cautelosa. Además, es importante señalar que la IED ha reflejado más operaciones financieras que montos de inversión generadores de acervo de capital”, manifestó el Centro.
Finalmente, como aspecto positivo, resaltó que a pesar del leve repunte de la inflación en enero, su tendencia se mantiene a la baja. Aunque también “podría tardar más de lo previsto para lograr la inflación objetivo de Banxico (3.0%)”.
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