La perspectiva de los gobiernos estatales y municipales es “neutral a moderadamente en deterioro” para 2023, debido a menores ingresos tributarios, mayores presiones en el gasto y dificultades en la sostenibilidad de la deuda, consideró la calificadora Fitch.
La agencia financiera señaló que, en ingresos, se espera una capacidad menor de incrementar la recaudación de impuestos, dada una economía con crecimiento limitado, que, aunque podría compensarse con una recepción mayor de transferencias federales, según lo presupuestado por el gobierno federal.
Sin embargo, dijo, éstas también estarán sujetas al desempeño que presente la recaudación federal participable.
Por su parte, en egresos, Fitch considera que el gasto en sueldos y salarios se presionaría al alza por el efecto inflacionario sufrido en 2022 y que será objeto de negociaciones en 2023, particularmente en los sectores de educación, salud y seguridad pública.
Además, anticipa un deterioro “moderado” en la sostenibilidad de la deuda, derivado de aumentos históricos en el costo financiero.
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“La agencia no descarta que márgenes estresados conducirán a un deterioro en la posición de liquidez de las entidades y una recurrencia mayor en el uso de créditos de corto plazo”.
Para 2023, Fitch estima un crecimiento económico de 1.4 por ciento, inferior al esperado en 2022 (3 por ciento). Entidades cuya economía local está interrelacionada estrechamente con la de Estados Unidos, ya sea por su localización geográfica o la realización de actividades manufactureras de exportación o de turismo internacional, podrían impactarse adicionalmente ante una recesión en ese país, señaló.
Actualmente, la agencia financiera evalúa 128 entidades estatales y municipales. Al corte a noviembre, las calificaciones de largo plazo en escala nacional mostraron una concentración en categoría A (31.5 por ciento) y con Perspectiva crediticia principalmente Estable (79.5 por ciento).
FP





