El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) alertó que la inversión se está debilitando cada vez más rápido, lo que es preocupante porque se trata del principal motor del crecimiento de la economía mexicana.
En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) retomó que después de haber mostrado 17 meses consecutivos crecimientos anuales de dos dígitos, tan solo en cuatro meses, la inversión se ha ubicado ya en terreno negativo.
La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), informó que, en agosto, la inversión fija bruta registró una contracción mensual de 1.88% en términos reales, la mayor desde septiembre de 2023 cuando cayó 2.14%, según cifras desestacionalizadas.
El deterioro se debió a que los gastos en construcción cayeron 4.04% mensual, que es su mayor reducción desde septiembre del 2023. La inversión hecha en construcción residencial disminuyó en 6.44% respecto a julio, en tanto que en la construcción no residencial se redujo en 1.27 por ciento.
Por su parte, la inversión en maquinaria y equipo —de origen nacional e importado— creció 0.6% a tasa mensual; sin embargo, a su interior, la hecha en equipo de transporte importado se contrajo 6.12% y la nacional lo hizo en 0.4 por ciento.
Con esto, la inversión fija bruta registró una contracción anual de 0.86%, su peor caída desde febrero del 2021. A su interior, los gastos en construcción bajaron 6.0% y en maquinaria y equipo aumentaron 5.0 por ciento.
El CEESP retomó en su análisis que la inversión privada tuvo una caída de 1.2%, su segunda baja desde febrero del 2021, lo que, “además de poder estar relacionado con algunos proyectos del gobierno, también puede reflejar los elevados niveles de incertidumbre como consecuencia de un entorno de aprobación de cambios constitucionales de forma unilateral, generando conflictividad en la política interna, un débil estado de derecho, inseguridad y corrupción”.
“Sin duda el entorno es complejo, a lo que se anexa el ambiente internacional tras las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, para enfrentar temas como incertidumbre en el comercio exterior, aranceles, migración y la revisión del TMEC en los próximos años”, manifestó el Centro, el cual advirtió que este contexto refleja la “preocupación sobre si el actual es un buen momento para invertir”.
Cabe mencionar que los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de octubre proyectan que 69% consideró que este no es el momento ideal, lo que muestra un rápido deterioro en la perspectiva de una mejora en el corto plazo, toda vez que apenas en marzo pasado solo el 15% de respuestas consideraba que este no era un buen momento para invertir.
“Mientras no se consolide un ambiente que incentive la inversión, es poco probable que mejore el ritmo de crecimiento de la economía.
“La falta de acervo de capital limita la actividad productiva y la creación de empleos de calidad necesarios para satisfacer las necesidades de los hogares”, acentuó el organismo.
Bajo este escenario, concluyó que a fin de mejorar el bienestar de las familias, son indispensables en el corto plazo políticas de estímulo que mejoren el entorno para fortalecer la inversión, el crecimiento, el empleo y el consumo.
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