Si Estados Unidos endurece las reglas de origen para el sector de equipo de cómputo durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las exportaciones mexicanas podrían desplomarse, advirtió la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller.

En conferencia de prensa, la economista señaló que ese segmento representa uno de los principales riesgos para México dentro de la negociación comercial, debido a que buena parte de los componentes utilizados en la fabricación de equipos de cómputo provienen de Asia.

“Si se vienen a poner reglas de origen en equipo de cómputo, la verdad es que se van a desplomar las exportaciones mexicanas”, afirmó.

Explicó que la industria instalada en México depende de insumos importados de países asiáticos, por lo que un incremento en los requisitos de contenido regional limitaría la capacidad de las empresas para cumplir con las disposiciones del tratado y conservar los beneficios arancelarios.

En ese sentido, indicó que las reglas de origen constituyen uno de los temas más sensibles de la revisión del T-MEC y consideró que la atención no debe centrarse únicamente en los plazos de la negociación, sino en los cambios que finalmente se acuerden para los sectores estratégicos.

Asimismo, sostuvo que el resultado de la revisión debería medirse por el tratamiento que reciban industrias como la automotriz y la siderúrgica.

“Yo creo que podemos calificar la revisión del T-MEC en términos de cuánto bajaron los aranceles al acero y a la industria automotriz”, señaló.

Respecto al sector automotor, advirtió que el escenario más adverso sería que Estados Unidos mantuviera los aranceles vigentes y, al mismo tiempo, endureciera las reglas de origen y elevara el contenido estadounidense requerido para que los vehículos puedan acceder a los beneficios del tratado.

La economista también estimó que la revisión del T-MEC difícilmente concluirá este año.

“No creemos que la revisión del T-MEC vaya a terminar este año; creemos que de perdido se va a alargar al 2027, de perdido, pero con mayor probabilidad va a durar hasta que Trump esté al frente del gobierno de Estados Unidos”, comentó.

No obstante, precisó que el hecho de que la revisión se prolongue no implica la desaparición del acuerdo comercial.

Finalmente, Siller explicó que el tratado contempla revisiones periódicas y que la decisión sobre su continuidad no depende únicamente del presidente de Estados Unidos.

“No le compete a Trump decir que va a dejar expirar el T-MEC”, concluyó.

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