Los analistas del sector privado consultados en la Encuesta del Banco de México (Banxico) de junio recortaron sus expectativas de inflación general para el cierre de 2026, al tiempo que mantuvieron congeladas sus previsiones para el crecimiento económico en niveles mínimos.

De acuerdo con la mediana de las respuestas recabadas por el instituto central, los especialistas consideran que la inflación general culminará este año en un nivel de 4.20%, lo que representa una disminución respecto al 4.35% proyectado en el ejercicio de mayo.

A pesar de la revisión a la baja, el indicador hilaría otro año por encima del rango meta de Banxico, que es de 3% +/- un punto porcentual.

Mientras tanto, para el cierre de 2027 el mercado anticipa que se ubicará en 3.84%, un nivel idéntico al vaticinado el mes anterior.

En la parte menos volátil de los precios, las expectativas sobre la inflación subyacente —que determina la trayectoria de la inflación a largo plazo— también experimentaron ajustes favorables. Para el cierre de 2026, el consenso recortó su estimación de 4.22% a 4.18%, mientras que para el término de 2027 los pronósticos se moderaron de 3.86% a 3.80%.

Ante un balance de riesgos que permanece complejo para los precios, la política monetaria restrictiva de la junta de gobierno central parece no tener prisa por revertirse de manera acelerada.

En este entorno, los especialistas mantuvieron sin cambios su previsión para la tasa de interés Banxico (tasa de fondeo interbancario), la cual proyectan que se ubique en 6.50% tanto para el cierre de 2026 como de 2027, lo que sugiere que el mercado anticipa un ritmo de recortes pausado y cauteloso por parte del banco central.

Sobre la actividad productiva, los expertos mantuvieron sin cambios sus expectativas de crecimiento para el PIB de México en 2026 y 2027, consolidando un escenario de franca desaceleración.

La mediana de la encuesta revela que los especialistas estiman que la economía mexicana crecerá apenas un 1.10% en 2026, una cifra que se mantuvo estancada frente a la encuesta precedente, en tanto que para 2027 proyectan un mejor dinamismo, pero con un avance de apenas 1.80%, sin variaciones respecto a lo calculado en mayo.

Finalmente, las expectativas sobre el tipo de cambio del peso frente al dólar estadounidense mostraron una ligera mejoría para el cierre de este año, reflejando una menor volatilidad en los mercados cambiarios.

Los participantes del mercado consideran que la divisa mexicana concluirá el 2026 en 17.88 pesos por dólar, una apreciación marginal frente a las 17.95 unidades estimadas en mayo, mientras que para el término de 2027 el consenso ubicó al billete verde en 18.50 unidades, permaneciendo sin cambios respecto a la encuesta previa y manteniendo la previsión de una depreciación gradual a largo plazo.

ER