Las medidas de austeridad para reducir el personal en la administración pública y poner un tope a los salarios de los servidores provocó una desbandada en el Banco de México y ha encendido primeras alertas en la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
“Ya se nos está yendo gente” dijo en entrevista el titular de la Comisión, Carlos Ramírez.
Añadió que a pesar de que la Comisión es una dependencia no tan extensa, la medida encendió alertas de fuga. El área más susceptible es la financiera y es ahí donde ya hay anuncios de renuncia, declaró.
“El personal de la Consar es personal especializado, con largas trayectorias, hay preocupación (…) Todavía es temprano para ver, hay que esperar, pero sí hay nerviosismo”, sostuvo el funcionario, luego de inaugurar las actividades de la tercera Convención Nacional de Afores.
En particular son los temas de las prestaciones y los salarios, los que están provocando la salida de personal.
En septiembre pasado, el Congreso aprobó la Ley de Remuneraciones de Servidores Públicos, misma que regula los salarios de los burócratas para que nadie gane más que el presidente.
De acuerdo con las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, este tope estará en 108,000 pesos mensuales, igual a lo que planea ganar el tabasqueño durante su administración.
CONSAR VA ATRÁS EN TRANSICIÓN
Carlos Ramírez añadió que a pesar de que las pensiones se ha mantenido en el discurso de la próxima administración, la Consar no ha entrado en proceso de transición.
A dos meses de que inicie el próximo gobierno, aún no hay contacto con el equipo de Obrador y el personal que actualmente está en la dependencia.
Esto, a pesar de que antes del 10 de noviembre, las administradoras deben presentar su proyecto sobre comisiones para que la Consar las aprueba a principios de diciembre.
Do