Debido a una mayor generación de empleos este año y a un leve incremento de los ingresos, la población que percibe salarios inferiores a los necesarios para adquirir los bienes de la canasta básica disminuyó en el segundo trimestre de 2022, no obstante la persistencia de las presiones inflacionarias que aquejan a la economía mexicana.

En el segundo trimestre de 2022, una proporción de 38.3% de la población total del país –rural y urbana— carecía de los ingresos suficientes para comprar la canasta básica, lo que implicó una disminución de 1.6 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2021, cuando el promedio fue de 39.3%.

Esta disminución de “la pobreza laboral en el segundo trimestre de 2022 se debe principalmente a un mayor número de personas ocupadas, que abona al aumento del ingreso disponible en los hogares”, explicó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al presentar su reporte trimestral sobre la pobreza laboral.

El organismo advirtió no obstante que la creación de nuevos puestos de trabajo que se ha visto en el segundo trimestre “se concentra en empleos cuyo rango salarial se encuentra en menos de un salario mínimo”, lo que está asociado con condiciones laborales informales.

Entre los meses de abril y junio, se crearon 2.2 millones de empleos –formales e informales— en relación con el mismo lapso de 2021, lo que explica que más integrantes del hogar puedan aportar más ingresos a las familias.

La economía mexicana se encuentra en proceso de recuperación tras la crisis por la pandemia del Covid-19, lo que ha implicado la reactivación de sectores de actividad que estuvieron cerrados a causa del confinamiento o bien que operaban al mínimo de sus capacidades, tales como la hotelería, los restaurantes y varios comercios, segmentos que demanda de fuerza de trabajo.

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Sin embargo, el Coneval aclaró que si bien en los últimos meses ha disminuido la pobreza laboral, México todavía no ha logrado regresar a los niveles prepandemia.

En el primer trimestre de 2020, la pobreza laboral afectaba a una proporción de 36.6% de la población del país, lo cual indica que la generación de empleos y de salarios es insuficiente para hablar de una reducción sostenida de esta situación.

Asimismo, el Coneval advierte que, a pesar de la mayor cantidad de personas que trabajan, ya sea en actividades informales o formales, la economía de los trabajadores y sus familias está amenazada por la inflación.

En el segundo trimestre de este año, la tasa de inflación promedio ha sido de 7.8%, dato superior a las tasas del primer trimestre de 2021, de 7.3%, y a la del segundo trimestre de 2021, que fue de 6%, a causa de aumentos en los precios de bienes básicos para la dieta familiar como jitomate, alimentos y bebidas fuera del hogar, tortillas de maíz y huevo.

De esta manera, el valor monetario promedio de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) –concepto que se refiere al valor monetario de la canasta alimentaria— aumentó 12% en el medio urbano y 12.6% en el medio rural.

El Coneval advirtió también que la pobreza laboral afecta más a las entidades federativas del sur del país, debido a que Chiapas, Guerrero Oaxaca alcanzaron el segundo trimestre del año proporciones de 66.8%, 62.5% y 59.1%, respecto a la población total de cada entidad.

En cambio, las entidades federativas con menor porcentaje de pobreza laboral fueron Baja California Sur, Baja California Jalisco, con 15.8%, 19.5% y 22.9%, respectivamente.

GC