Embajadores de países europeos manifestaron su preocupación sobre las consecuencias que tendrá la reciente reforma a la Ley de la Industria Eléctrica para las empresas europeas que han invertido en proyectos del sector eléctrico de México, particularmente de energías renovables.
En una reunión con el senador Ricardo Monreal Ávila, líder de la bancada del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el Senado de la República, los representantes diplomáticos reconocieron la soberanía de México para tomar decisiones en materia energética.
Sin embargo, Juan López-Dóriga Pérez, embajador de España en México, destacó que los cambios hechos en la política energética pretenden ser aplicados de manera retroactiva a contratos y acuerdos de negocios que ya están en marcha, lo cual constituye un cambio en las reglas del juego que no tenían previsto las empresas que ya invirtieron.
“Lo que nos causa más problemas es un cambio que se está produciendo y todo apunta a que va a ser con efectos retroactivos, entonces ahí entramos en problemas que ya se están produciendo con una serie de amparos que se están interponiendo hoy mismo y más a largo plazo”, aseguró el embajador español.
También comentó que las compañías privadas pueden recurrir a arbitrajes internacionales, lo cual enfrascará y desgastará a las partes en procesos jurídicos que pueden extenderse por años.
Como se sabe, la compañía Iberdrola es una de las inversionistas extranjeras más relevantes en la industria eléctrica nacional, que ha colaborado en diferentes proyectos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Otro participante en la sesión fue el embajador de Portugal, Joao Jose Gomes Caetano Da Silva, quien manifestó sus dudas sobre el papel que pretende dar el gobierno mexicano al sector privado en la producción de energía, debido a que la nueva legislación da mayor preferencia a las plantas de CFE para el despacho eléctrica y en menor medida a los generadores privados.
En respuesta a estas inquietudes, Ricardo Monreal trató de dar confianza a los diplomáticos al garantizar que las inversiones de las empresas extranjeras están protegidas por las leyes mexicanas y descartó cualquier riesgo de expropiación de activos.
“México no va a acudir a nacionalizaciones de recursos, México va a continuar con una política progresista, pero sobre todo, México va a separar tajantemente el poder económico del poder político”, aseguró Monreal ante los diplomáticos y otros integrantes del Senado, que también participaron en la sesión que se realizó de manera virtual.
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Lars Steen Nielsen, embajador de Dinamarca en México, manifestó su preocupación por el acento que pone la reforma en impulsar a las fuentes fósiles para producir electricidad, en lugar de apoyar más a las fuentes renovables.
Destacó que México ha sido privilegiado porque su ubicación geográfica le permite recibir abundante energía solar y amplias corrientes de viento, lo que favorece el desarrollo de las energías solar fotovoltaica y eólica. Además, insistió en que las energías a partir de fuentes renovables son más baratas que las energías de fuentes fósiles.
Martí Batres, también senador de Morena, matizó la mala recepción que ha tenido la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica al asegurar que la legislación sí permite que el estado pueda comprar energía eléctrica generada por privados, por lo que es falso que se rechace a la iniciativa privada. (Con información de Milenio y El Heraldo)
GC





